Cómo introducir el inglés en el bebé

El mejor momento aprender inglés

Celia GarabayaEducadora

Actualmente, todos los padres conocemos la importancia de introducir el inglés en el bebé y están sufriendo una avalancha de información sobre la importancia que tiene que nuestro hijo pueda hablar inglés de una forma bilingüe en un futuro. Por tanto, conocemos un gran número de motivos por los que el niño debería ser bilingüe y eso que aún se desconocen gran número de beneficios y ventajas que la educación bilingüe aporta a los niños.

¿Cuándo empezar con la educación bilingüe? ¿Cómo introducir el inglés en el bebé? ¿En qué podemos ayudar los padres a los bebés para conseguir nuestro objetivo? ¿Cuáles son los puntos importantes en la educación bilingüe en bebés y niños?

El momento ideal para empezar con el inglés

El inglés en el bebé

El comienzo ideal se sitúa al prinicipio, es decir, desde el nacimiento del niño. Desde que el niño empieza su vida fuera del útero de la madre, su cerebro está recogiendo información del mundo en el que vive para poder organizarse y prepararse para las diferentes situaciones que le van a tocar vivir. Durante los 10 primeros meses de vida, el cerebro del niño recopilará la información correspondiente para poder separar los ruidos, sonidos y voces, en el caso de bilingüismo, consiguen saber que en el mundo hay diferentes formas de hablar, y aunque no entiendan la mayoría de lo que se les dice, su cerebro está preparándose para poder entender de diferentes formas, activando otra parte del cerebro, no solamente de una.

Esto nos indica que en la primera fase del bilingüismo, debemos introducir al bebé de una forma natural en el inglés. Lo mejor es que un miembro de la familia que tenga mucho contacto con el bebé le hable siempre en inglés. En esta fase, la ventaja es que la calidad en el inglés no es lo más importantes, ya que el niño no está prestando ninguna atención a la composición de las frases ni a la pronunciación correcta. También podemos apoyarnos en material audiovisual, aunque nunca será tan eficaz como una persona hablándole directamente y gesticulando cada palabra o gesto que realice. Podemos utilizar vídeos dirigidos a aprender algunos temas concretos y seguir los bailes nosotros para que nos preste atención mientras oye las partes del cuerpo, los colores...

La gesticulación es una de las partes más importantes en el aprendizaje de cualquier bebé, debemos aplicarlo en todas las fases del aprendizaje. Los bebés hasta que empiezan a entender cuentan con muy pocas armas para comprender a las personas que le rodean, la más fuerte es la relación, el niño aprende que "car" es un coche cuando durante unas veces hemos repetido la palabra 'car' cuando le estábamos enseñando un cochecito de juguete, con un bit de inteligencia, o incluso imitando los sonidos que los coches hacen. Un estudio de la Universidad de Harvard, que tomó un gran número de padres primerizos, y tras un seguimiento de años, demostraron que los niños que antes habían empezado a hablar eran los de padres más expresivos del grupo.