Beneficios de hacer colecciones para los niños

Niños coleccionistas

A veces no sabemos cómo mantener entretenidos a nuestros niños o conseguir que aparten su interés de la videoconsola o la televisión. Generalmente el único medio para lograr esto es arrastrarles hasta la calle para jugar en un parque o apuntarles a alguna actividad deportiva. Pero, ¿cómo hacemos para que se diviertan en casa?

Las colecciones suponen una forma de ocio diferente y que puede ser muy beneficiosa para los niños de cualquier edad. Los niños coleccionistas son niños curiosos, ilusionados, atentos y organizados y ponen todo su interés en una o varias colecciones de objetos que nunca olvidarán.

Beneficios para los niños de coleccionar cosas

Niño con canicas

Son muchos los beneficios de hacer colecciones. Cualquier colección, sea de lo que sea requiere atención, organización, constancia y mucho interés. Los niños pueden aprender muchos valores con sus colecciones, como la responsabilidad al ser ellos los encargados de crear, mantener y cuidar su colección. Esto también fomenta su autonomía y les capacita para empezar a tomar decisiones por sí mismos.

Hay colecciones que no necesitan ninguna inversión de dinero, pero en la mayoría de las colecciones hay que gastarse algo. De esta manera, los niños aprenden a ahorrar y a gestionar el dinero de la forma más conveniente. La memoria la necesitan para saber qué elementos contiene su colección exactamente y la paciencia se pone en marcha cuando se dan cuenta de que no pueden conseguir su colección de la noche a la mañana.

Tener un interés y ser capaz de mantenerlo y de alimentarlo es una de las mejores capacidades que podemos transmitir a nuestros niños. Además, hacer colecciones promueve el carácter sociable de los niños relacionándose con otros niños que tienen sus mismos intereses y practicando la cooperación para intercambiar aquellos objetos que les faltan o les sobran en sus colecciones. 

Los niños coleccionistas

Hacer una colección resulta toda una lección que podrán utilizar en su vida de adultos. No es tan importante lo que coleccionan como la ilusión que ponen mientras hacen la colección. Los niños pueden coleccionar todo tipo de cosas, canicas, piedras, conchas marinas, hojas de los árboles, insectos, cromos, pegatinas, pequeños muñecos o incluso coches de juguete. Pero todas las colecciones sirven para una misma cosa: fomentar en los niños la capacidad de ilusionarse.

Desde este punto de vista es muy importante que animemos a los niños a coleccionar lo que más les guste desde pequeños. Es a partir de los 4 o 5 años cuando se empiezan las primeras grandes colecciones en la vida de un niños. Para esa edad, el niño ya es capaz de tener un pensamiento organizativo, de hacer pequeñas operaciones matemáticas para saber el estado de su colección o de reconocer las suficientes palabras como para recabar información sobre sus objetos coleccionables.

Hacer colecciones no es únicamente una forma de ocio en la que los niños se divierten, es una forma de desarrollar muchos aspectos de la personalidad, como el perfeccionismo, la minuciosidad o la curiosidad. También enseña a los niños el valor del esfuerzo, de la estrategia y hasta les enfrenta a la frustración cuando no obtienen el objeto que desean de forma inmediata. 

Laura Vélez. Redactora de Guiainfantil.com