Juegos para que los niños quemen calorías

Actividades para que nuestros hijos pierdan peso

Marta MarcielRedactora de GuiaInfantil.com

Todos los niños tienen derecho a jugar y a disfrutar de actividades. Además, si gracias a estos ejercicios donde la diversión es el objetivo principal, los niños pueden estar en forma, el potencial se multiplica. 

Más allá del deporte, los niños pueden quemar calorías a la vez que juegan, para mantener una vida sana y equilibrada en cuestión de actividad corporal, y para divertirse sin dejar de moverse ni un segundo. Si nuestros hijos necesitan perder un poco de peso por salud, nada mejor que lo hagan jugando. Así, además de pasárselo bien, se acostumbrarán a una vida de movimiento de lo más sana. 

Juegos y actividades para niños que queman calorías

Juegos para quemar calorías

1. El juego del pañuelo: Es un clásico en los juegos infantiles. Esta actividad consiste en hacer dos equipos y que haya un árbitro en medio de ambos, que diga el número que tiene que recoger el pañuelo hasta llegar a la meta. Cada uno de los integrantes del equipo habrá escogido su número previamente. Este juego ayuda a quemar calorías porque las carreras hacia la meta suelen ser intensas y competitivas para que uno de los dos equipos sea el vencedor.

2. El ratón y el gato o policías y ladrones: La función del juego, independientemente del nombre, es la misma. Se trata de hacer dos equipos, donde unos persiguen y otros son perseguidos. Las reglas dependen, ya que se puede contar una historia o refrán donde unos se esconden y otros corren a 'detenerles' en el caso de los policías, o a 'comerles', como les sucedería a los gatos contra los ratones. Las carreras están aseguradas. 

3. El juego del escondite: Aparentemente, jugando al escondite no hay demasiada actividad física, puesto que el juego en cuestión consiste como su propio nombre indica en ocultarse para que el niño que hace la cuenta atrás no le encuentre. Sin embargo, para llegar a la meta y 'salvarse', los niños deben cambiar su escondite de forma continuada, lo que les hace estar todo el tiempo escabulléndose y así se moverán, quemando calorías y liberando mucha energía. 

4. Un baile divertido: zumba. No es un juego en sí, pero sí que puede ser una actividad de unos minutos que ayude a nuestros hijos a estar en forma. Zumba es un tipo de baile con ritmos latinos que se ha puesto muy de moda y que combina ejercicios aeróbicos con el seguimiento de la música. Ejercicios al estilo aeróbic con canciones de zumba que pueden ser de bachata, salsa o merengue harán que los niños se lo pasen fenomenal a la vez que queman calorías

5. El juego de las sillas: Es de lo más sencillo, ya que consiste en colocar sillas en círculo y deben de ser un número menor que el de niños que estén jugando, con los asientos hacia fuera. Los participantes pasearán o bailarán al ritmo de la música que suene, hasta que se pare, cuando deberán buscar un asiento y tratar de no quedarse de pie. El que no lo consiga será descalificado, por lo que la 'lucha' por el asiento estará reñida, ya que van quitándose sillas conforme pierden jugadores, para al final quedar una sola silla en la que se sentará el ganador que lo logre. 

6. El hula-hoop: Es uno de los juegos más antiguos pero también de los más efectivos a la hora de ponerse en forma. El hula-hoop o el llamado aro simplemente tiene múltiples posibilidades, y puede hacerse girar poniéndose en la cintura, en los brazos o las piernas. De esta manera los niños podrán a prueba sus habilidades de psicomotricidad al mismo tiempo que experimentan con su equilibrio y mantienen la forma física.

7. Saltar la cuerda: Tan clásico como efectivo a la hora de poder bajar de peso, o al menos quemar calorías que el niño no necesita para estar en forma. La cuerda o la comba es un juego muy antiguo, pero con el que se hace mucho ejercicio. Los niños pueden saltar de forma individual, con saltos grandes o pequeños para fortalecer la musculatura. Para que no parezca un entrenamiento gimnástico, el juego puede hacerse en grupo. En cada extremo de la cuerda es un niño el que la hace mover, y pueden saltar varios en su interior. Una manera sana de divertirse y hacer ejercicio.

8. El juego de la rayuela: Por último, una forma fácil y sencilla de que nuestros hijos quemen calorías a la vez que juegan es la rayuela. Esta actividad consiste en dibujar en el suelo un diagrama de diez cuadrados con la ayuda de una tiza, en los que se escriben los números. Los niños deberán tirar la tiza como si fuera un dado e ir a recogerla dentro del cuadrado en el que haya caído dando saltos con los dos pies o a la 'pata coja' hasta llegar a ella, en la casilla en la que no deben pisar. Si no se llega o se cae, el turno pasará al siguiente jugador.