El miedo en niños de 2 años

Miedos comunes en bebés de 2 años

Borja QuiciosPsicólogo educativo

El miedo es un sentimiento normal y necesario que se da en niños. Es una condición natural que les ayuda a sobrellevar las nuevas experiencias que son muchas y a protegerse del peligro.

Los miedos van apareciendo desde muy temprano y la a mayoría de estos irán desapareciendo poco a poco a medida que el pequeño se vaya sintiendo más seguro de sí mismo y de su entorno.

Qué miedos puede tener un niño de 2 años

Miedo de los niños de 2 años

- No les gusta la oscuridad: También llamada Nictofobia, se caracteriza por un miedo irracional a la noche o la oscuridad. Este miedo infantil es completamente adaptativo dentro del desarrollo del niño por lo tanto es totalmente esperable y normal en esta etapa.

Cualquier estímulo simple puede hacer que el niño experimente el miedo a la oscuridad. Desde un cuento, una imagen de una película le puede generar miedo e incertidumbre. Además, relacionan la oscuridad con la soledad y el abandono A todas estas razones se les puede sumar las distorsiones visuales que se dan en entornos oscuros. Los niños al no poder bien en la penumbra dan significados peligrosos a sombras que no ven nítidamente.

- Angustia con las heridas: Es un miedo muy común en niños de entre 2 a 5 años. A esta edad los niños quieren saber el porqué de todo y se angustian con facilidad. Esta angustia no es solo con las heridas propias sino también con lo que les sucede a los demás. Si ven a una persona herida, lo primero que hacen es preguntar que le ha pasado, luego se ponen en su lugar y lo más seguro es que pregunten si puede sucederles lo mismo.

- Sigue sin querer separarse de sus padres: El temor a la separación es uno de los miedos más característicos de los niños con un año. Perdura en el tiempo manifestándose de diferentes formas. Una de ellas es la dificultad para despedirse de nosotros cuando tenemos que ausentarnos. Algo muy común que se da, por ejemplo, en el momento de dejar al niño en la guardería.

- Se asustan con desconocidos: Es otra de las maneras que adopta el miedo a la separación. Este tipo de miedo ya se da desde los seis meses de edad pero perdura en el tiempo. Eso sí, va perdiendo intensidad para dejar espacio a otro tipo de miedos. Ante este miedo los niños reaccionan de manera natural aferrándose a su figura de apego ante personas desconocidas o las que ha tratado muy poco. Es algo normal y sin carácter extraordinario. Las gafas, barbas, voces fuertes,… Pueden intimidar al pequeño. Le provocan desconcierto.

- Miedo hacia algunos animales: El miedo a los animales suele estar presente desde los dos años y hasta los cinco. Cualquier animal puede ser objeto de temor, siendo perros y gatos los más comunes, y por tanto los más temidos. El niño no solo teme al animal sino que también temerá lo que pueden hacer. Le pueden arañar, morder, etc.

El niño solo temerá algunos animales y con otros será un “valiente”. Dentro del miedo a los animales también entra el miedo a los insectos. Es muy probable que este miedo llegue a la edad adulta, por tanto, es fundamental que el niño aprenda a distinguir a los insectos inofensivos de los que no lo son.

Cuándo preocuparse de los miedos infantiles

Mientras la magnitud de los miedos se encuentre dentro de lo esperable para la edad del niño, y su intensidad no limite o afecte su calidad de vida, estamos en presencia miedos que irán desapareciendo con el desarrollo y no tendrán carácter de fobias.

Lo normal es que el miedo vaya cediendo gradualmente, sin embargo si persiste y su intensidad se hace tan importante que afecta la calidad de vida del niño, es recomendable realizar una consulta de orientación con un psicólogo especializado.