El miedo en niños de 3 a 4 años

Los miedos infantiles más comunes en la infancia

Borja QuiciosPsicólogo educativo

El miedo suele aparecer desde edades muy tempranas, cuando aún no entiende el mundo que le rodea. El miedo va cambiando a lo largo de las etapas del desarrollo por las que pasa el niño. Por lo tanto, a medida que vayan creciendo tendrán miedo a distintas cosas.

De este modo, el miedo será algo común en niños y se verá con naturalidad según en la etapa evolutiva en la que se encuentre. Se irán superando a medida que vaya reconociendo la realidad. Por el contrario, algunos miedos pueden llegar a ser perjudiciales para el desarrollo del niño.

Qué miedos tienen los niños entre los 3 y 4 años

Miedos infantiles a la edad de 3 y 4 años

A los 3 años el grado de miedos y fobias experimentado por los niños pequeños suele alcanzar su máximo. Su mundo puede verse alterado por temores relacionados con:

- Monstruos en la oscuridad: a esta edad su capacidad de razonamiento y memoria aún no tienen suficiente “experiencia vital” para distinguir entre lo real o lo imaginario. La imaginación les juega malas pasadas. Ven criaturas imaginarias, como monstruos o fantasmas en la oscuridad.

Esto sucede por haber experimentado una emoción fuerte ya sea en una película o que haya pasado algo durante el día. Esta experiencia suele ocurrir durante la noche, en la oscuridad que es donde el niño se siente más vulnerable.

- Les asusta el daño físico: a esta edad los niños comienzan a querer saber la causa de todo, se angustian con facilidad y se aplican el peligro a sí mismos.

A esta edad les gusta saltar, trepar, explorar, aunque si sufren alguna caída debido a que en esta etapa aún no son muy ágiles, puede aparecer el miedo a los accidentes y al daño físico. El dolor, la sangre, las heridas tienen mucho impacto en él y le producen una angustia que les deja paralizados.

- Miedo a fenómenos naturales como truenos, viento, terremotos, tsunamis, huracanes y otros desastres naturales pueden activar miedos en los niños a partir de esta etapa, incluso en niños que no lo han experimentado de cerca y solo lo han llegado a ver por la TV. Estos temores al ser reales son más difíciles de manejar que los miedos debidos a la imaginación.

Al igual que pasa con el miedo a las heridas cuando tienen dos años, los niños se angustian con facilidad y se aplican lo que ven en otros a sí mismos.

- Angustia por la separación: en esta etapa persiste el temor a la separación. La dificultad al despedirse de sus figuras de apego perdura en el tiempo.

¿Qué pueden hacer los padres?

Los temores surgen en cualquier momento, y van apareciendo nuevos a medida que van pasando por etapas nuevas. La clave está en que los niños aprendan a superar cada miedo en su momento y en la edad a la que aparece. Los padres deben ayudarle para evitar que se queden estancados y que el pequeño vaya acumulando miedos a lo largo de su crecimiento.

Si los miedos persisten, incluso con la ayuda de los padres , es recomendable realizar una consulta con algún experto.