Miedo de los niños a las plantas

Niños que sufren botanofobia o aversión a las plantas

Borja QuiciosPsicólogo educativo

Cuando existe un miedo persistente, anormal e injustificado a toda clase de plantas estamos hablando de lo que se llama Botanofobia. Este tipo de fobia genera altos niveles de estrés a los que la padecen y diversos síntomas de ansiedad. Este miedo infundado se puede dar en los pequeños.

¿Por qué tienen los niños miedos a las plantas?

Botanofobia o miedo a las plantas

Generalmente cuando se vive una mala experiencia. En la etapa de entre los 2 a los 8 años, donde los temores y los miedos suelen ser comunes. La mayoría de ellos, incluso los que nos parecen insignificantes suelen aparecer debido a las malas experiencias que los niños viven y experimentan.

Hay miedos como a la oscuridad, a los extraños o a la soledad, que son naturales, sin embargo, los miedos por malas experiencias se dan debido a accidentes con elementos a los que asocia inconscientemente con su malestar. En el caso de la Botanofobia, el niño asocia las plantas con su incomodidad

Qué hacer ante este miedo a las plantas

Los padres han de tener cuidado al enfrentarse a este tipo de miedos ya que pueden suponer limitaciones en el desarrollo del niño. Para ayudar a los niños los padres pueden:

- Identificar lo que produce al niño el miedo.

- Ser comprensivo y hablar sobre lo que le produce temor y se sienta escuchado.

- Alentarle a que se enfrente al temor de forma gradual y sin forzarle.

- Transmitirle seguridad y confianza con un tono relajado.

- No evitar la situación de temor. Haciendo esto superará el miedo momentáneamente pero no definitivamente.

Niños con alta sensibilidad

Cuando hablamos de niños con alta sensibilidad no estamos diciendo que padece una enfermedad, ni tampoco es un síndrome. Es un temperamento que tienen del 15 al 20% de los niños. Tener esta sensibilidad tan alta hace que vivan las cosas de manera más profunda y le lleva a experimentar las emociones con mucha intensidad, entre ellas la del miedo.

La intensidad con la que el niño vive las cosas hace que reaccione de manera desmedida con llantos y gritos. Frente a la emoción del miedo, el pequeño reacciona de manera exagerada hacia cosas insignificantes, en este caso, las plantas.

Es importante que los padres estén al lado de sus hijos ante esta situación ya que de ellos depende que el niño aprenda a controlarse. Por tanto, los padres pueden:

- Mantener serenidad. Respirar hondo y dejar que el niño se exprese.

- Ofrecer actividades que le calmen.

- Leer algún libro sobre emociones para reconocer los términos de su estado de ánimo.

- Que el niño aprenda palabras para sus emociones. Así controlará sus impulsos y sirven como un mecanismo de protección para suavizar sus reacciones.

- Dejar de criticar sus conductas.