Cómo decirle al niño que ha muerto uno de sus padres

Cómo comunicarle al niño la muerte de un familiar cercano

Silvia Álava SordoPsicóloga

Comunicar la muerte de una persona querida, como un padre o una madre, es siempre una noticia difícil de trasmitir, pero cuando el destinatario es un niño, que ni siquiera sabe lo que es la muerte, se complica aún más.

En el caso de que haya que hacerlo, será fundamental adecuar el mensaje a la edad del niño, pero siguiendo siempre unas reglas básicas.

10 consejos para comunicar al niño la muerte de uno de sus padres

Padre con hijo triste

Aquí tienes unos consejos para hacer algo poco más llevadero este momento tan díficil:

1. No mentir: Los niños necesitan saber la verdad, no se les puede mentir y decir que se han ido, que están en otro sitio, porque el niño se da cuenta de que algo está pasando y muchas veces esa gestión del silencio y de la incertidumbre es casi peor que contarle lo sucedido.

2. No darle más información de la necesaria: No es necesario darles detalles, no hay que explicarles cómo ha muerto ni las causas de su muerte. Y por supuesto no hace falta en absoluto que el niño vea al familiar fallecido. Algunos niños más sensibles les puede afectar mucho esa visión, y es mejor que lo recuerden con vida. Algo que les ayuda a entender la muerte es hablarles de una mascota, el típico pez naranja de feria que se les murió. Por muy duro que nos parezca, los niños tienen que saber que la vida termina.

3. Darles seguridad: es muy importante cómo ven ellos a los padres; por supuesto que es normal estar triste, porque ya no está papá o mamá. Es bueno que de vez en cuando el niño llore y saque fuera el  sentimiento, que vea que los adultos también lloran. Pero lo que sí hay que evitar es un estado de depresión o de apatía absoluto, ya que es normal que una vez que uno de los dos ha fallecido, el niño o la niña generen un cierto miedo a qué le va a pasar al otro, así que debemos reforzar su seguridad.

4. Evitar que el niño presencie situaciones desagradables: como por ejemplo, que accedan al tanatorio, a ver al féretro…si los niños son pequeños o muy sensibles no les va a aportar mucho y lo más probable es que se lleven un recuerdo muy desagradable del día.

5. Será muy importante la comunicación con el colegio: En estos casos siempre hay que hablar con los profesores, no sólo ante la celebración del día del padre o de la madre en el caso de que estos falten, sino desde el momento en que ocurra y desde el primer día del curso, para que nos ayuden a monitorizar el comportamiento del niño y nos avisen ante cualquier incidencia.

6. El apoyo de los amigos es importante: Es importante no cambiar de colegio al niño tras un suceso de este tipo, pues necesitará todo el apoyo disponible y a sus amigos.

7. El duelo depende de cada persona: Tres meses puede ser un tiempo razonable, pero dependerá de cada persona y de cada situación. 

8. Estemos atentos a las señales de su comportamiento: En ocasiones a los niños les cuesta verbalizar sus sentimientos, así que muchas veces nos daremos cuenta de cómo va evolucionando la situación a través de los dibujos o d elo que hablan y sobre todo a través de lo que hacen y dejan de hacer. 

9. Hay ciertos caso que la ayuda de un profesional puede ser necesaria: si vemos que la situación dura más de lo que pensamos, o que se van sucediendo comportamientos que antes no se producían, lo mejor es acudir a un profesional que nos ayude a que el niño vaya recuperando la ilusión.

10. Podemos aprender a ser felices: es importante hacerle llegar al niño la idea de que por dura que sea la situación debemos seguir buscando el lado amable de la vida, que nuestra felicidad no depende de los demás, que depende de nosotros mismos.