Qué es el método de crianza de escucha activa para niños

La escucha activa como método para entender los berrinches infantiles

Estefanía EstebanRedactora de GuiaInfantil.com

Muchos padres se agachan cada vez que tienen que decir algo a su hijo. El objetivo es ponerse a su altura. Le escuchan, le miran a los ojos y le hablan en cuclillas. También lo hace, por ejemplo, el Príncipe Guillermo de Inglaterra, al que vemos agacharse constantemente para hablar con su hijo Jorge. 

Esto, que en un primer momento puede parecer una anécdota, es en realidad un método de crianza. se llama 'escucha activa'. Te contamos en qué consiste. 

Cómo aplicar el método de crianza de escucha activa con los niños

Método de escucha activa con los niños

El príncipe Guillermo no duda en agacharse cada vez que tiene que hablar con su hijo. Es fundamental en el método de escucha activa. Pero... ¿qué es exactamente y qué beneficios tiene para los niños?

El método de crianza de escucha activa, aunque nos parezca novedoso, lleva más de 50 años aplicándose. Fue creado en 1957 por dos psicólogos estadounidenses: Carl Rogers y Richard E. Farson. Parte de la idea de que los niños no entienden (hasta aproximadamente los 12 años) el mundo de los adultos. Por eso, somos los adultos los que debemos ponernos a su nivel e intentar entender el suyo. 

Para utilizar este método, es fundamental que los padres se pongan a la altura de sus hijos pequeños cada vez que les pregunten algo y tengan que contestar, y que establezcan contacto visual con el pequeño una vez que está a su altura. 

Mediante este método, los padres aprenden a escuchar a su hijo y entienden mucho mejor qué sienten y por qué a veces lloran y patalean ante algo. 

Sin embargo, hay que tener cuidado y no confundir este método con libertad absoluta para el niño. Los padres son asertivos pero no deben olvidar establecer normas y límites

7 ventajas de utilizar el método de crianza de escucha activa con los hijos

Este método sirve para entender mejor a los niños y empatizar con ellos. Tiene todas estas ventajas:

1. Fortaleces el vínculo con tu hijo.

2. Sirve para comprender los berrinches infantiles.

3. Te otorga autoridad y respeto sin infundir miedo.

4. Los niños atienden mejor y sienten más confianza

5. Refuerza la autoestima del niño.

6. Desarrolla la empatía desde pequeño.

7. Los padres aprenden a entender qué sienten sus hijos y a modificar una conducta inapropiada.