Cómo enseñar al niño a no ser impaciente

Cómo educar a los niños en el valor de la paciencia

María José RoldánMaestra y Psicopedagoga

Los niños son impacientes por naturaleza y no significa que tu hijo sea impertinente cuando te interrumpe mientras hablas o mientras te existe atención constante, simplemente significa que está siendo niño y que aún no conoce ni qué es la paciencia ni cómo debe ser más paciente.

Es natural que los niños se comporten así y como padre o madre tendrás que abordar esta impaciencia de tu hijo y enseñarle un comportamiento adecuado para que no se convierta de un niño impaciente, a un adolescente impertinente y a un adulto maleducado. 

La paciencia es una conducta que debe ser aprendida

Niños quieren coger comida

Si quieres que un niño no sea impaciente debes saber que la impaciencia es innata pero la paciencia es una conducta aprendida. Si quieres enseñar paciencia, tendrás que ser paciente y dedicar el tiempo suficiente a su crianza algo que hará que tu auto control sea muy importante y que dejes tu teléfono móvil mientras estés con tu hijo porque él necesita atención y que le eduques correctamente. 

Si existen situaciones en las que tú eres propenso/a a impacientarte, de enfadarte o ponerte nervioso (algo que tu hijo aprendería rápidamente), tendrás que respirar profundamente y pensar cómo te gustaría que tu hijo afrontase esa misma situación. ¿Te gustaría que tu hijo se frustre y grite cuando se adulto y tenga que conducir hacia el trabajo o cuando hay una cola demasiado larga? Si quieres criar a hijos pacientes, lo primero que tendrás que hacer y lo más importante es practicar la paciencia en ti mismo. 

Consejos para enseñar a un niño a no ser impaciente

Además tendrás que seguir otros consejos para poder enseñar a un niño a no ser impaciente y que mientras vaya creciendo sepa la importancia que tiene la paciencia. 

1. Limita el uso de las tecnologías. La televisión, los teléfonos inteligentes, las tablets... el uso de la tecnología es un gran avance en nuestra sociedad pero también es algo que hará que nos impacientemos ante la vida. Estar siempre conectados a Internet hace que si no lo estamos nos impacientemos. Además cuando los niños usan demasiado las nuevas tecnologías puede afectarles también a su conducta y rendimiento académico.

2. No atiendas las necesidades de tu hijo enseguida. Que los niños esperen es muy positivo para cultivar la conciencia. Hay momentos en los que los niños pueden esperar. 

3. No gritar para hablar. Gritar es un acto de impaciencia y además comunica malestar y frustración. En lugar de gritar en casa, es mejor que te comuniques con tus necesidades para poder hablar con suavidad y firmeza. En lugar de gritar a tu hijo diciendo algo como: '¡Cállate que estoy al teléfono!', puedes decir otra cosa como: 'Mamá está al teléfono ahora mismo, cuando cuelgue hablaré contigo'. Recuerda que los niños son esponjas en aprendizaje y si le razonas entenderá que es bueno ser razonable en lugar de impaciente.

Si cambias tu comportamiento, tus hijos también cambiarán el suyo.