Cómo enseñar al niño a no ser rencoroso

Educar en el valor del perdón en la infancia

María José RoldánMaestra y Psicopedagoga

Cuando hablamos de rencor en las personas adultas sabemos que son personas que quizá 'perdonen' pero que no olvidarán lo que les ha hecho daño emocionalmente. Una persona puede sentir rencor cuando se ha sentido traicionado, abusado, herido... cualquier cosa que haya afectado a sus emociones y le haya hecho sentir dolor emocional, y con los niños pasa exactamente igual.

El rencor es un sentimiento negativo que va acompañado con rabia, impotencia, ira, desconfianza, queja, resentimiento, envidia, pesimismo, miedo y otras muchas que dependerá del contexto en el que el niño se encuentre. El rencor es una enfermedad del alma que hay que curar, por lo que resulta muy importante enseñar a los niños a librarse de esta carga, y la mejor forma de hacerlo es a través del perdón y de la confianza en sí mismos.

Consejos para enseñar al niño a no se rencoroso con los demás

Niños rencorosos en sofá 

El rencor que puede sentir un pequeño puede ser hacia cualquier persona que tenga a su alrededor que le haya hecho sentir mal. Un niño rencoroso adoptará el papel de víctima. Para enseñar al niño a no ser rencoroso te puedes valer de las siguientes estrategias:

1. Enseña con el ejemplo. Si quieres que tu hijo no sea rencoroso el primer paso es enseñar con tu actitud. Si muestras un comportamiento rencoroso hacia los demás, tu hijo pensará y comprenderá que es una actitud adecuada y admitida por sus padres, por lo que no verá ningún problema en actuar de la misma forma.

2. Enseña a tu hijo a establecer límites. Los niños no sólo necesitan normas y límites para sentirse seguros dentro de su educación, sino que también deben aprender a establecerlos en sus vidas hacia los demás. Para ello es muy importante que tu hijo tenga suficiente autoestima y confianza en sí mismo para decir que 'no' cuando quiera decir que no. Tu hijo tendrá que entender que todo el mundo tiene derecho a su propio espacio físico y emocional.

3. Enseña a perdonar. No hay nada más liberador que el perdón, cuando un niño aprende a perdonar desde el corazón se estará liberando de tensiones y ansiedad que sólo le hacen daño. El perdón le ayudará a no sentir rencor y a que sus posibles cargas emocionales se liberen.

4. Escribir un diario. Para aprender a perdonar a los demás, a veces es necesario escribir los sentimientos para darles forma. A los niños les cuesta mucho expresar sus emociones por lo que además de ayudarle a expresar sus emociones con palabras también resulta apropiado que le invites a expresar sus sentimientos mediante dibujos o escribiendo un diario (según la edad).