¿Hay que defender a los niños de otros niños?

Cómo deben comportarse los padres ante una pelea entre niños

Este tema sobre defender o no a los niños de otros niños no está exento de controversia, pero desde mi punto de vista es muy fácil de entender y con este artículo pretendo que tú también lo entiendas. Los niños cuando son pequeños y desde que el mundo es mundo se han pegado entre ellos o han tenido agresiones ya sea por jugar con el mismo juguete o porque simplemente lo han considerado una forma de comunicación, equivocada y mal aprendida. 

Este comportamiento se puede ver de forma habitual en escuelas y guarderías, y por desgracia también en institutos. Desgraciadamente cuando el comportamiento negativo llega tan lejos es porque algo mal se ha estado haciendo en el entorno del chico o chica.  

Siempre se debe corregir e intervenir ante una pelea infantil

Niño tira de la coleta a niña 

Si esta conducta agresiva no se corrige de forma temprana, los niños pensarán que es una forma correcta de comunicación y seguirán actuando de este modo equivocado. Es deber de los padres corregir las conductas negativas en cuanto ocurren, así como de los adultos que rodean al niño o niña en el momento de la agresión.

Si un adulto (sea quien sea) mira hacia otro lado cuando un niño agrede a otro, el pequeño estará recibiendo un mensaje muy equivocado: 'no importa que pegue a otro igual, está permitido'. Este mensaje es toda una catástrofe tanto para el desarrollo social del niño agresor como el sentimiento de indefensión y abandono que siente la víctima al ser agredido sabiendo que un adulto, modelo de ejemplo y protección ha presenciado todo y no le ha defendido.

Si un adulto presencia que un niño está agrediendo a otro niño, siempre tendrá que intervenir en la disputa para conseguir dos objetivos esenciales: que el agresor sienta que ese comportamiento no es el adecuado y que no está ni permitido ni aprobado por nadie, y para que el menor que está siendo agredido sienta protección y también aprenda que  no se debe hacer y evitar así que reproduzca ese mismo error en el futuro con otros niños.

¿Te imaginas que vas caminando por la calle con otro adulto y que cuando menos te lo esperas alguien le empieza a pegar y los demás se ríen de él? ¿Cómo reaccionarías? ¿Lo permitirías? Estoy segura que no y por ese motivo tampoco se debe permitir jamás que un niño sea agredido por otro. 

Los adultos somos nosotros, y nosotros tenemos que ser su ejemplo a seguir, su guía ante estas circunstancias y quienes les hagan ver la importancia de las buenas actitudes, respeto y tolerancia unos con otros... Por este motivo siempre habrá que intervenir, jamás permitir este tipo de comportamientos, se debe buscar la solución con empatía, respeto por ambos lados y sabiendo resolver el conflicto de la mejor forma posible, porque cuando un niño pega a otro, nunca es cosa de niños.

Colaboradora de Guiainfantil. María José Roldán


María José Roldán
Maestra de Educación Especial (Pedagogía Terapéutica)
Psicopedagoga