Pereza. Cómo motivar a un niño perezoso

Cómo actuar si nuestro hijo es muy perezoso

Podemos decir que un niño perezoso es un niño que muestra falta de interés, de energía o de voluntad por las tareas o actividades que tiene que hacer. No muestra pereza ante los deberes o estudiar, sino también puede ser perezoso a la hora de jugar con los amigos, hacer tareas en casa, etc...

Lo normal es que los niños sean activos, tengan energía, no paren de hacer cosas así que cuando un niño se muestra muy perezoso, algo pasa. Las causas de esa pereza suele ser falta de interés, autonomía, alicientes, motivación, una falta de rutinas, que pueden generar en los niños a la larga o una baja autoestima.

Niños perezosos, ¿cómo estimularles?

Niño perezoso

Una de las preguntas que se hacen los padres es: niños perezosos, ¿nacen o se hacen? Generalmente, se hacen, pues los adultos a veces tendemos a dárselo todo hecho, de manera que no necesitan esforzarse por conseguir las cosas, ¡lo tienen todo y cuando quieren!

¿Qué podemos hacer para que los niños salgan de ese estado 'perezoso'? No es muy commplicado, se trata de poner rutinas para que aprendan a 'ganarse' las cosas, además de motivarles y reconocer sus esfuerzos cuando hacen las cosas solos. Debemos enseñar a nuestros hijos a esforzarse, a ser responsables y a obtener una satisfacción por ello.

6 consejos para motivar a niños perezosos

1. Poner rutinas en casa. Por ejemplo, después de comer, recoger su plato, hacer la cama después de desayunar…

2. Asignarle responsabilidades, (pasear al perro, regar las plantas…) Lo ideal sería repartir esas tareas entre los miembros de la familia.

3. Marcarle tiempos para hacer las tareas, (deberes, recoger…)

4. Motivarle y hacerle ver que confiamos en él, que contamos con su ayuda para hacer las cosas, que le valoramos.

5. Ser constantes en estas tareas. De nada sirve hacerlo unos días y luego olvidarnos. Hay que hacerlo de manera continua y ser constantes en ello. 

6. Podemos hacer una tabla semanal con las tareas que tiene que hacer el niño, (deberes, recoger la habitación, poner la mesa, pasear al perro, etc.) y establecer un sistema de recompensas semanal por cumplir con las tareas asignadas, por ejemplo, ir al cine, elegir la cena un día a la semana, poder jugar a la consola o algún otro capricho.

Además, elogiaremos al niño por haber hecho sus tareas, e implicaremos a toda la familia, no sólo al hijo 'perezoso', sino a papás, y resto de hermanos.

Jimena Ocampo, pedagoga

Jimena Ocampo Lozano
Pedagoga Colegiada
Experta en Atención Temprana
Centro de Psicología Álava Reyes