Deportes no recomendados para la embarazada

Actividades físicas que no se deberían practicar en el embarazo

Sara Cañamero de LeónMatrona

El ejercicio físico es totalmente recomendado durante el embarazo. Entre otros beneficios: minimiza la depresión y la ansiedad, ayuda a mantener un peso adecuado, aumenta la sensación del bienestar, reduce el malestar del embarazo y la recuperación tras el parto es más rápida.

Sin embargo, no debemos olvidar que durante estos meses el cambio del cuerpo de la mujer es muy grande, y tenemos algunas limitaciones a la hora de elegir la actividad física a realizar.

Actividades físicas a evitar durante la gestación

Deportes no adecuados para el embarazo

Las actividades físicas que no se recomiendan son aquellas que pueden ser peligrosas o que conllevan riesgo de caídas, lesiones o te puedas golpear el abdomen. Entre ellas se encuentran el esquí, la equitación, el polo, el rafting, el karate y las artes marciales, el boxeo, el basket, el patinaje, el squash y el buceo.

Además debemos de tener en cuenta aquellos ejercicios que suponen un alto impacto sobre el suelo pélvico: correr, saltar entre otros pueden dañar seriamente unos músculos que ya de por sí están debilitados a causa del embarazo provocando entre otros incontinencia de orina, sensación de peso en la vaginal, incluso problemas durante el coito.

Por otro lado, aunque parece lógico es necesario decirlo: están totalmente desaconsejados aquellos ejercicios y prácticas que tiren demasiado de los rectos abdominales (las abdominales clásicas, el levantarse y acostarse de golpe, sin pasar por estar de lado). Todo eso debilita mucho el tejido que queda por debajo de estos dos grandes músculos, que se llama la línea alba pudiendo llegar incluso a romperla, y desembocar en el postparto en una diastasis de rectos.

Es por ello que aconsejamos a la mujer la práctica de ejercicio siempre bajo supervisión de profesionales que entiendan los cambios del organismo durante los 9 meses de embarazo, y sus peculiaridades y adaptaciones; y desaconsejamos aquellas actividades que pueden poner en riesgo el embarazo, o producir complicaciones a la madre a corto, medio y largo plazo.