Cambios hormonales en el embarazo

Así actúan las hormonas a lo largo de la gestación

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Desde el mismo momento de la concepción, una serie de hormonas comienzan a actuar en el cuerpo de la embarazada. Algunas de ellas se dan sólo en el embarazo y otras ya existen previamente pero modifican sus niveles durante la gestación. Progesterona, hormona gonadotropina coriónica humana, estrógenos o lactógeno son las responsables de cambios físicos como el crecimiento del útero o el aumento de los senos e incluso emocionales.

Hormonas que actúan en el embarazo

Cambios hormonales en la embarazada

- La gonadotropina coriónica humana o HCG es a hormona estrella del embarazo, se da sólo en mujeres embarazadas y sus niveles comienzan a aumentar justo después de la implantación del embrión. Está presente en la orina y en la sangre de la madre, por ello se utiliza tanto en los test de embarazo como en las analíticas sanguíneas para detectar el embarazo.

- Estrógenos: ya existen previamente pero sus niveles aumentan durante el embarazo. Se producen en los ovarios y son los responsables de estimular el crecimiento del útero. También participan en el aumento del tamaño del pecho y ayudan a favorecer la producción de leche. Es una hormona que actúa en el embarazo, el parto y la lactancia.

- Progesterona: esta hormona ayuda a reforzar los tejidos en los que se aloja el útero y lo prepara para recibir el óvulo fecundado, además relaja el útero para que se produzcan contracciones. Colabora en el aumento de las mamas y en los diferentes cambios que suceden en los senos para producir leche materna. 

- Lactógeno: su función está enfocada fundamentalmente en favorecer la lactancia, y es que prepara las glándulas mamarias para producir leche. Además, también es responsable de garantizar un correcto desarrollo fetal produciendo la energía suficiente para ello.

Este baile hormonal durante el embarazo, también es el responsable de que la embarazada sufra cambios de humor o emocionales, cansancio o aumento de la temperatura corporal sobre todo en el primer trimestre de embarazo, hasta que el organismo se acostumbra a los nuevos niveles de hormonas como la progesterona o los estrógenos.