Contracciones de Braxton Hicks. Cómo identificarlas

Cómo diferenciar las contracciones de Braxton Hicks y las contracciones de parto

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Las contracciones de Braxton Hicks no son las contracciones de parto, ni indican que el momento de dar a luz está cerca. Se trata de contracciones involuntarias del útero que se pueden producir desde el primer trimestre del embarazo, aunque en esa etapa de la gestación es difícil notarlas. 

Las mujeres embarazadas suelen sentirlas hacia la mitad del embarazo, aunque muchas no son capaces de darse cuenta de estos pequeños espasmos del útero y llegan a la recta final sin haberse percatado de su presencia.

Qué son las contracciones de Braxton Hicks

Qué son las contracciones de Braxton Hicks

John Braxton Hicks fue un médico inglés especializado en obstetricia que describió por primera vez en 1982 estas contracciones involuntarias del útero. Desde entonces se conocen como contracciones de Braxton Hicks. 

Este tipo de espasmos del útero tienen como objetivo favorecer la acomodación del bebé en la pelvis de la embarazada y ayudar a la maduración del cuello del útero. No suelen durar mucho tiempo, tan sólo entre 4 y 5 segundos. 

Se suele notar un dolor parecido al menstrual y una molestia en la parte baja de la pelvis, la parte frontal del útero o en la espalda. A diferencia de las contracciones de parto, éstas ceden cuando la mujer cambia de postura o actividad o se relaja un rato.

Las contracciones de Braxton Hicks tampoco aumentan de intensidad y frecuencia en el tiempo. Son espasmos pasajeros y suponen una molestia de tan sólo unos segundos.

A medida que avanza el embarazo, y sobre todo en el tercer trimestre, las contracciones de Braxton Hicks pueden hacerse más frecuentes sin llegar a ser contracciones de parto.

Si en la recta final del embarazo las contracciones se producen con más frecuencia y existe la duda si serán de parto, conviene consultar con el ginecólogo o acudir al hospital, sobre todo en caso de:

- Hemorragia o sangrado vaginal.

- Si aun no se ha llegado a la semana 37 y se vuelven demasiado rítmicas y frecuentes.

- Si se percibe una fuerte presión en la pelvis y ésta va en aumento, como si la cabeza del bebé empujara.