Cuándo se encaja el bebé durante el embarazo

Qué significa que el bebé se encaje en el canal de parto

Estefanía EstebanRedactora de GuiaInfantil.com

La última fase del embarazo viene marcada por algunos cambios, a menudo molestos para la embarazada. Uno de ellos es el momento en el que el bebé se encaja en el canal de parto. La embarazada notará mayor pesadez en la zona pélvica y más dificultad para andar. Sin embargo, es un paso fundamental para que el parto se desarrolle de forma adecuada. Te explicamos cuándo ocurre esto y por qué es tan importante.

En qué semana se encaja el bebé en el canal de parto

Embarazada se mira tripa

Ocurre al final del embarazo, en las últimas semanas. El bebé sigue creciendo y la forma del útero ayuda a que poco a poco descienda hacia el canal de parto. Lo más normal es que sea la cabeza del bebé, aunque en ocasiones también puede bajar de nalgas. Es el momento en el que el bebé se encaja en el hueso pélvico de la embarazada. Esto sucede a partir de la semana 33, pero puede que el bebé no se encaje hasta el momento previo al parto. 

Síntomas de que el bebé se ha encajado en el canal del parto

El principal síntoma del encajamiento o aligeramiento del bebé es una mayor presión en la zona pélvica. La embarazada se sentirá más molesta al caminar e incluso puede notar algunos calambres leves. Como el bebé se encuentra ahora en la zona más baja, presiona la vejiga. De ahí que a partir de ese momento, la embarazada tenga la necesidad de ir a orinar con más frecuencia.

Pero no todos son inconvenientes. Lo bueno del encajamiento del bebé es que la embarazada podrá respirar mejor y se sentirá más aliviada, ya que el útero no apretará tanto la zona del diafragma y las costillas. La tripa se verá mucho más baja que antes.

Qué pasa si el bebé no se encaja en el canal de parto

Que el bebé se encaje muy pronto en el hueso pélvico no significa que el parto se vaya a adelantar. Sin embargo, si hay factores que influyen para retrasar ese momento. Hay bebés que no consiguen encajarse. Aquí tienes algunas de las razones:

- Cuando la embarazada pasa la mayor parte del día sentada o en posición horizontal. En esa postura, lo más normal es que el bebé se encuentre apoyando la espalda contra la pelvis, lo que dificulta que consiga buscar la postura adecuada para encajar en el canal de parto. De ahí que algunos ginecólogos recomienden andar mucho en el último mes de embarazo.

- Cuando la embarazada ya ha tenido más hijos antes, los músculos del abdomen son más flácidos, lo que permite que el bebé se mueva más y tarde en encajarse en el canal de parto. 

- Cuando el bebé es muy grande, suele encajarse en el momento del parto, con ayuda de las contracciones.

- Si las dimensiones de la pelvis de la embarazada son estrechas, el bebé tendrá más difícil el paso hacia el canal de parto.