La gripe y el resfriado en el embarazo

Diferencias entre un catarro y una gripe en la embarazada

Sara Cañamero de LeónMatrona

Durante el embarazo el sistema inmunológico se encuentra más debilitado, por lo que en estos meses estás más expuesta al contagio de enfermedades, casi siempre víricas, como son los resfriados o la gripe.

Además, el aumento de estrógenos produce una inflamación de las mucosas de la nariz (también de la laringe y la faringe), provocando lo que se conoce como rinitis gestacional, otro factor que te hace estar algo más propensa a los contagios.

Diferencias entre resfriado y gripe durante el embarazo

Embarazada enferma

Tanto los resfriados comunes como la gripe son afecciones que no requieren tratamiento con antibióticos, ya que son causadas por virus. Es muy frecuente que nos refiramos a estas dos enfermedades como si fueran la misma, sin embargo en el caso de la gripe las complicaciones secundarias que pueden aparecer son más graves (como la neumonía). Vamos a ver como diferenciar ambas:

1. Catarro.  Los primeros signos suelen ser paulatinos: se empieza con algo de congestión nasal, estornudos, malestar general y a veces un poco de febrícula (menos de 38 ºC). Luego puede aparecer una tos suave y seca que a veces se acompaña con molestias en la garganta y mucha mucosidad nasal. El cuadro suele desaparecer en 4-5 días.

2. Gripe. Los síntomas se presentan de una manera más rápida y en apenas unas horas el malestar es evidente: dolor de cabeza y muscular (agravado por el aumento de peso del embarazo), muchísimo cansancio y fiebre de más de 38 ºC que puede durar hasta una semana.

No es habitual tener dolor de garganta, pero sí pueden darse molestias en el pecho, con tos fuerte expectorante y un cuadro de inapetencia generalizada. Tendremos en cuenta que una vez pasada la fase aguda el cansancio puede alargarse dos o tres semanas.

Cómo afecta la gripe y el catarro al bebé en el embarazo

Si te toca sufrir un catarro o una gripe durante el embarazo, tranquila, porque la enfermedad en sí no afectará a tu pequeño. Los virus responsables de los resfriados o de la gripe se quedan en el epitelio respiratorio de la madre, con lo que no llega al bebé.

Sin embargo, lo que ocurre es que algunos de los síntomas que acompañan a estos cuadros sí podrían afectar en alguna medida al feto, aunque sea de manera indirecta. El signo más evidente es la fiebre, ya que no se sabe a partir de qué temperatura puede verse comprometido el bienestar fetal, con lo que se recomienda que durante el embarazo no suba de 38-38,5ºC

Algo similar sucede con la deshidratación: si tienes molestias estomacales y te cuesta beber lo suficiente puedes sufrirla y, aunque gracias a la buena homeostasis fetal no tendrá repercusiones para el bebé, sí puede ocasionarte palpitaciones, mareos y aumentar el riesgo de caídas.

7 consejos para tratar el resfriado y la gripe en el embarazo

Como hemos dicho antes, estas enfermedades no se tratan con antibióticos, su tratamiento es sintomático. A continuación detallamos algunos consejos a seguir:

1. Bebe mucho líquido para compensar los que pierdes a través de las secreciones y la sudoración si tienes fiebre. Además del agua, te vendrán bien las infusiones de manzanilla, los zumos, las sopas...

2. Evita la sequedad del aire con un humidificador en frío en tu habitación. Si no tienes, un plato de agua hirviendo antes de acostarte ayudará a restablecer la humedad para la noche. 

3. Procura mantener la temperatura ambiente en torno a los 22 grados. No te conviene el sobrecalentamiento que te hará sentirte más a disgusto. Además, hay que evitar los cambios bruscos de temperatura.

4. Para aliviar la tos y el dolor de garganta, tómate zumo de limón rebajado con agua tibia y endulzado con miel. También te pueden ayudar las gárgaras de agua salada tibia.

5. La congestión nasal mejora mucho con los lavados de agua marina o suero fisiológico. Los puedes repetir tantas veces como lo desees. También funciona el remedio de toda la vida de colocar una cebolla cortada en la mesita de noche. 

6. Si tienes fiebre o dolores musculares, tómate un paracetamol, un analgésico y antipirético compatible con la gestación.

7. Descansa mucho. Necesitas toda tu energía para que tu organismo mejore lo antes posible.