Las vacunas durante el embarazo

Riesgos y beneficios de las vacunas en la embarazada

Sara Cañamero de LeónMatrona

Es fundamental que toda mujer en edad fértil esté vacunada frente a determinadas enfermedades como el tétanos, la rubéola, sarampión, y varicela en el caso de que no sea inmune. Por eso si aún no estás embarazada, es recomendable que antes de estarlo acudas a tu médico de cabecera para cerciorarte de la protección que contamos frente a determinadas enfermedades, se realiza a través de serologías (analítica de sangre). Y, si es necesario, vacunarnos antes del embarazo.

Vacunas para la embarazada ¿sí o no?

¿Hay que vacunarse en el embarazo?

Cuando una mujer está embarazada es lógico que se plantee no sólo qué medicamentos pueden tomar, sino si las vacunas están contraindicadas o por lo contrario son recomendables durante la gestación.

Probablemente muchas embarazadas se vacunaron de niña. Pero no todas las vacunas protegen para el resto de la vida. O quizás haya vacunas nuevas que no existían durante su infancia. Con el tiempo, algunas vacunas infantiles dejan de surtir efecto y probablemente se necesite lo que se llama 'vacuna de refuerzo' en la edad adulta.

Podemos decir que es posible la vacunación durante el embarazo, siempre dependiendo del tipo de vacuna del que se trate: las vacunas con virus vivos están contraindicadas, ya que presentan un riesgo relativo para el feto, ya que se supone que el germen de la vacuna puede infectar también al bebé. Ejemplos de estas vacunas son los siguientes: sarampión, las paperas y la rubéola (triple vírica) al igual que la vacuna contra la varicela.

Las vacunas con virus muertos (inactivos) o toxoides son seguras ya que no producen la enfermedad. Ejemplos de este tipo de vacunas son gripe, difteria y tétanos.

Los beneficios de la vacunación de mujeres embarazadas por lo general superan los riesgos potenciales cuando la probabilidad de exposición a la enfermedad es alta, cuando la infección representa un riesgo para la madre o el feto y también cuando es poco probable que la vacuna cause daño. 

Durante el embarazo, preferiblemente a partir del segundo trimestre, están específicamente recomendadas la vacunación antitetánica  para la prevención del tétanos neonatal ,en las mujeres no vacunadas, y de la gripe (dado el mayor riesgo de hospitalización por gripe durante el embarazo). 

Después del parto debe vacunarse frente a la rubéola (preferiblemente con TV) y frente a la varicela a las mujeres no inmunes.

Puede ser interesante vacunarse frente la tos ferina inmediatamente después del parto, aquellas mujeres que no sean inmunes , ya que podemos proteger a nuestro hijos antes de que él reciba su primera dosis de tos ferina (dependiendo del calendario vacunal) .Es posible que los bebés no queden totalmente protegidos hasta haber recibido tres dosis.