Ecografías en el primer trimestre de embarazo

Cuántas ecografías se hacen en los primeros meses de gestación

Sara Cañamero de LeónMatrona

Uno de los procedimientos más habituales para el control del embarazo es la ecografía, durante la gestación son indispensables tres, aunque algunos autores hablan de cuatro importantes. 

Durante el primer trimestre es indispensable hacer al menos una, más o menos a las 12 semanas de gestación

Las  ecografías que se efectúan durante el embarazo

Mujer enseña ecografía

1. Al inicio del embarazo, sirve para confirmar la gestación y calcular con exactitud la edad gestacional (no siempre se hace).

2. A las 12 semanas, para conocer entre otras cosas la traslucencia nucal.

3. A la semana 20, conocida como ecografía morfológica.

4. Y al final del embarazo en torno a la semana 32-35, para corroborar el crecimiento normal del bebé.

Sin embargo, muchas mujeres que siguen el embarazo con un ginecólogo privado, pueden tener una ecografía en cada visita, no porque sea necesaria, sino porque suele hacerle ilusión a los futuros padres. De hecho, muchas mujeres se hacen una ecografía al mes. 

Qué valora la ecografía de las 12 semanas

En la mayoría de centros ginecológicos privados, se hace una ecografía cada mes. La primera es la que confirma el embarazo, y básicamente sirve para comprobar que existe un saco gestacional. Esta se realiza en torno a las 6 semanas de gestación. 

La segunda ecografía certifica que no se trate de un embarazo ectópico. Se escucha con nitidez el corazón del bebé y se comprueba que el embarazo continúa de forma correcta. Se realiza en torno a las 9 semanas de gestación. 

La más importante sin duda es la ecografía de las 12 semanas. En ella se obtiene mucha información ya que en este momento el desarrollo anatómico y el tamaño del feto permiten comprobar que la mayoría de órganos se han formado adecuadamente.

Una ecografía de alto nivel en este momento puede detectar hasta el 60-70% de los posibles problemas malformativos que aparecerán en la gestación. La otra medición que se realiza es la traslucencia nucal, el líquido que todos los fetos tienen en la nuca. También se  le llama pliegue nucal.

El grosor de la nuca del feto se puede medir y su valor se utiliza como parte del screening (o cribado) de primer trimestre. Este cribado permite estimar el riesgo de tener una anomalía en el número de cromosomas (técnicamente se definen como aneuploidías), especialmente la trisomía del par 21 o síndrome de Down. Para el cálculo de riesgo se combina el valor de la traslucencia nucal, con la edad materna, y los valores de dos hormonas (beta-HCG y PAPP-A) que se han realizado en analítica de sangre.

Esta ecografía para los padre es muy emocionante, ya que su futuro hijo ya va teniendo forma más o menos parecida a un bebé, se mueve (muchas veces demasiado!) aunque la mamá aún no lo perciba, y a veces el obstetra ya es capaz de decirles qué sexo tendrá su hijo (aunque la mayoría de las veces preferimos esperar a la semana 20, ya que en esa ecografía el sexo ya está bien a la vista). Es muchas veces a raíz de esta prueba que los padres son conscientes de que realmente van a ser padres, se materializa todo mucho. Sobre todo en aquellos casos en los que el embarazo transcurre sin síntomas.