Cómo deben ser los zapatos para la embarazada

El calzado más adecuado durante el embarazo

A menudo vemos cómo las celebrities embarazadas se pasean con los mismos altísimos tacones de siempre. Volvamos a la realidad, porque las mujeres embarazadas de carne y hueso debemos adaptar nuestro calzado a cada momento del embarazo. Utilizar un calzado inapropiado en esta etapa nos puede añadir riesgos a las molestias típicas del embarazo.

Como no estamos dispuestas a poner en peligro la salud en el embarazo solo por ir divinas, nos hemos preguntado cuál es el mejor zapato para una mujer embarazada. La mala noticia es que debemos olvidarnos de usar los mismos zapatos que antes del embarazo. La buena noticia, sin embargo, es que no tenemos que renunciar a la moda para llevar el zapato más adecuado para nuestro estado.

El calzado debe adaptarse a los cambios del embarazo 

Embarazada tumbada

Nuestro cuerpo se va transformando conforme avanza el embarazo y muchos de esos cambios físicos determinarán el calzado que debemos llevar. Si durante el primer trimestre aún no debemos preocuparnos demasiado por las repercusiones de esos cambios, a partir del segundo trimestre debemos estar muy atentas.

Según vamos ganando peso en el embarazo y nuestra tripa va tomando forma, aumenta la curvatura lumbar, lo que provoca un sobreesfuerzo en las piernas y en los pies. También cambia nuestro eje de gravedad, que se traduce en menos equilibrio y más riesgos de caídas. De igual forma, son los tobillos los que más sufren estos cambios físicos de nuestro cuerpo y a ellos debemos dirigir todos los cuidados.

Las molestias en los tobillos son producto de este aumento de peso, pero también de la presión creciente que ejerce el útero sobre la pelvis, dificultando la circulación y provocando una de las molestias más comunes de las mujeres embarazadas: los tobillos hinchados. A tener muy en cuenta es el aumento de la hormona relaxina, que se produce a partir del segundo trimestre y que hace que los músculos se destensen.

Características de los zapatos ideales para embarazadas

Por todos estos cambios, la primera característica que deben tener los zapatos de la embarazada es que sean cerrados. Nos olvidamos de chanclas o zuecos porque debemos proteger fundamentalmente el tobillo para evitar el riesgo de torceduras o esguinces. En el mismo sentido, el arco del pie debe tener un buen soporte para evitar la fascitis plantar.

La duda que más a menudo nos planteamos es si debemos renunciar a los tacones durante el embarazo. Claramente debemos desechar los tacones altos o el tacón de aguja, ya que ahora tenemos menos equilibrio. Pero tampoco se recomiendan durante el embarazo zapatos planos, como las cómodas bailarinas. El tacón ideal durante esta etapa es de 2 a 3 centímetros.

Son recomendables los zapatos de horma ancha que no ejerzan demasiada presión en el pie. El pie debe quedar ajustado, ni demasiado suelto ni demasiado apretado. Y conviene usar zapatos de materiales naturales y flexibles evitando los materiales sintéticos. Siguiendo estas recomendaciones en cuanto al calzado nos evitaremos muchas de las molestias del embarazo

Laura Vélez. Colaboradora de Guiainfantil.com