Cuando el bebé no crece lo suficiente en el embarazo

Qué es el crecimiento intrauterino retardado y cómo afecta al bebé

Sara Cañamero de LeónMatrona

Por Crecimiento Intrauterino Retardado o CIR, entendemos la alteración en el crecimiento del feto durante el embarazo. Esta patología tiene múltiples causas, aunque se desconoce la etiología en casi un 40% de los casos.

Las consecuencias del CIR son muy variadas, y se contemplan un amplio abanico de ellas y van desde un descubrimiento anecdótico sin consecuencias posteriores a retraso en el aprendizaje, retraso mental, alteraciones neurológicas o del comportamiento entre otras.

Tipos de crecimiento Intrauterino Retardado en el feto

Ecografía a embarazada

Dentro de la 'patología CIR' podemos distinguir dos grandes grupos:

1. CIR tipo I o simétrico: 

- Supone el 20% de los casos diagnosticados de CIR (el menos frecuente), 

- Su diagnóstico es temprano (antes de la semana 28 de embarazo).

- Causas frecuentes: genético, drogas, infecciones, exposición a teratógenos.

- Alteraciones en el feto: Microcefalia, disminución del tamaño del cerebro e hígado. 

2. CIR tipo II o asimétrico:

- Supone el 80% de los casos diagnosticados de CIR (el más frecuente). 

- Su diagnóstico es tardío (después de la semana 28).

- Causas frecuentes: insuficiencia placentaria

- Alteraciones en el feto: cerebro normal, hígado disminuido. 

Cómo tratar a bebés con Crecimiento Intrauterino Retardado 

Los bebés que han sido diagnósticados de CIUR en la época fetal, son niños que merecen un seguimiento más exhaustivo que el resto de bebés, con el fin de detectar posibles desviaciones de la normalidad en los primeros años de vida.

El pediatra y la enfermera de atención primaria irán valorando a los bebés tanto en las consultas de seguimiento del 'niño sano' como en las consultas extraordinarias que el profesional sanitario considere pertinentes. Prestarán especial atención al desarrollo psicomotor del bebé, sin alarmar a los progenitores, ya que tendremos en cuenta que el desarrollo es un proceso continuo que abarca desde la concepción hasta la madurez. 

Cómo detectar las consecuencias del CIR en los niños

Podemos hablar de unos posibles signos de alerta, que son una desviación del patrón normal del desarrollo, sin suponer forzosamente una alteración neurológica, pero conviene prestar mucha más atención:

- Retraso en las adquisiciones.

- Estancamiento o regresión en las habilidades adquiridas

- Persistencia de conductas propias de etapas previas.

- Presencia de signos físicos anormales: macro/microcefalia, arreflexia osteotendinosa (no presencia de reflejos normales), alteraciones físicas evidentes en la cara o cuerpo.

- Asimetrías posturales o de la función motriz.

- Calidad no adecuada de las respuestas. 

- Formas atípicas del desarrollo. 

Se sabe que un diagnóstico precoz, permite una intervención precoz, lo que va a suponer una mejora en la calidad de vida de los bebés afectados, y disminución de las alteraciones en el futuro.