Reposo absoluto en el embarazo. Situaciones especiales

Cuándo es necesario que la embarazada guarde reposo absoluto

Aunque el reposo absoluto en el embarazo es una medida que no está exenta de polémica, aproximadamente un 20 % de las embarazas se ha visto obligada a permanecer en la cama durante algún tiempo para evitar riesgos en el desarrollo del bebé. Los motivos por los que los médicos pueden recomendar el reposo absoluto están relacionados con los embarazos de alto riesgo, pero hay más causas.

Causas del reposo absoluto en el embarazo

Reposo absoluto en el embarazo

Diversos motivos pueden conducir a una mujer embaraza hasta la cama con las molestias que ello conlleva. Permanecer en cama durante un tiempo prolongado en el embarazo es bastante molesto, sobre todo por los dolores musculares y el desánimo de no poder hacer nada. Pero en muchas ocasiones este reposo absoluto es necesario para evitar riesgos en el embarazo.

Generalmente se recomienda el reposo absoluto en los casos de hipertensión, de cambios en el cuello uterino, de problemas con la placenta, de antecedentes de parto prematuro o aborto espontáneo, de parto múltiple o de contracciones antes de tiempo. Aunque el motivo más frecuente del reposo absoluto es a causa del sangrado vaginal.

Polémica por el reposo absoluto

Este reposo absoluto supone una medida preventiva muy frecuente, pero en los últimos tiempos está generando bastante polémica. No está comprobado que sea el reposo el que resuelve este tipo de complicaciones en el embarazo y permanecer en la cama sin poder hacer nada no es la mejor solución para que la madre tenga un buen estado de ánimo.

De la opinión contraria son quienes piensan que más vale no correr riesgos innecesarios y que, aunque permanecer en reposo es una situación difícil de sobrellevar, la madre mantiene el optimismo sabiendo que con ese descanso está protegiendo a su bebé.

En cualquier caso, si tu médico te ha recomendado hacer reposo absoluto, los especialistas recomiendan tomárselo con calma y mantener el ánimo. La mejor postura para estar en la cama es de lado, aunque tendrás que cambiar frecuentemente de lado para no sentirte tan cansada y procura mantener tu cabeza distraída con libros, revistas o visitas de las amigas.

Laura Sanchez