Riesgos de la epidural en el parto

Cuáles son las contraindicaciones de la anestesia epidural

Sara Cañamero de LeónMatrona

El dolor del parto es un tema que ha preocupado mucho a los profesionales relacionados con el proceso de parto. A lo largo de la historia de la obstetricia moderna se han utilizado diferentes fármacos para aliviarlo (intravenosos, inhalados…) En ellos el que ha demostrado ser más efectivo en relación al riesgo/beneficio, es la anestesia epidural.

Sin embargo no es una técnica exenta de riesgos o complicaciones, ya que no nos olvidemos que se trata de la inserción de una aguja y catéter en el espacio epidural (sistema nervioso); a través del cual introducimos diferentes fármacos que a su vez pueden provocar efectos no deseados.

Contraindicaciones de la anestesia epidural

Complicaciones de la anestesia epidural

Así que nos encontramos que los riesgos pueden derivar tanto de la punción en sí, como de los efectos propios de los fármacos en el organismo de la madre y del bebé.

Las complicaciones que pueden aparecer abarcan un amplio abanico que van desde las poco frecuentes y potencialmente peligrosas, a las muy comunes.

De entre las más frecuentes podemos destacar las siguientes:

- Hipotensión arterial de la madre: la bajada de tensión arterial no sólo produce malestar en la mujer, sino que puede llegar a producir una bradicardia en el bebé (que se denomina riesgo de pérdida de bienestar fetal). Generalmente se maneja poniendo más líquidos intravenosos a la mujer.

- Ralentización del proceso de parto o detención del mismo: un porcentaje muy alto de mujeres que opten por este tipo de analgesia necesitarán la administración de oxitocina intravenosa.

- Pérdida de la capacidad para pujar: muchas veces la anulación de dolor, trae consigo una pérdida en la sensibilidad. Las mujeres no saben hacia donde dirigir su pujo, oruqe no sienten la presión de la cabeza del bebé. 

- Cefalea postpunción (Dolores de cabeza). Suelen manifestarse cuando la aguja pasa del espacio epidural al intradural y pueden durar hasta una semana. Es recomendable beber agua y estar tumbada todo el tiempo posible. En algunos casos es necesario aplicar un parche hemático.

- Pérdida de sensibilidad en la vejiga. La mayoría de las mujeres con epidural necesitarán sondajes vesicales intermitentes para ir vaciando la vejiga durante el parto.

- Escalofríos. Se pueden sentir durante el trabajo de parto y después del mismo. 

- Dolores en la zona de la punción. Es debido a que la aguja atraviesa varias capas de músculo.

- Fallos de la analgesia epidural: no se sabe el motivo, pero en algunas mujeres no hace efecto, o puede que la analgesia se lateralice (de tal forma que el dolor se concentra sobretodo en la zona no dormida). Se suele mover el catéter o volver a intentar la punción.