Sexo en el embarazo

Las relaciones sexuales no perjudican al bebé en desarrollo si se trata de embarazos normales

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

A las mujeres embarazadas, que se encuentran en las primeras semanas del embarazo, les preocupa el hecho de que las relaciones sexuales con su pareja puedan hacer daño al bebé. En el caso de embarazos normales, la penetración no causa ningún daño al feto, ya que está protegido en el útero materno y rodeado de líquido amniótico. El tapón mucoso, por su parte, impide la entrada de bacterias o gérmenes del exterior  y mantiene sellado el cuello del útero.

Las relaciones sexuales en el embarazo

Relaciones sexuales en el embarazo

Las contracciones que producen el orgasmo tampoco inciden sobre el bebé ni le causan daño alguno, son diferentes a las de parto. Sin embargo, al final de la gestación, cuando ya se ha cumplido la fecha y el bebé no ha nacido, algunos médicos aconsejan las relaciones sexuales ya que estimula las contracciones y favorece que se desencadene el parto. 

Por el contrario, en los embarazos de riesgo por amenaza de aborto o parto prematuro, los especialistas recomiendan no practicar el coito. Otras causas por las que el médico puede desaconsejar el sexo en el embarazo son: sangrado vaginal, antecedentes de abortos espontáneos, placenta previa, embarazo múltiple, cérvix incompetente, signos de rotura de la bolsa o dolorosas contracciones después de la penetración.

Después de una amniocentesis se recomienda a las mujeres que paren su actividad sexual durante unos días y que permanezcan en reposo.

Si el médico te recomienda no mantener relaciones sexuales durante el embarazo, has de saber que no sólo se refiere al coito, sino a todo estímulo que produzca una excitación sexual u orgasmo.

El deseo sexual durante la gestación

La libido puede cambiar a lo largo de los trimestres de embarazo. Durante el primer trimestre, muchas mujeres rechazan tener relaciones sexuales, no sólo por las molestias que sufren en las primeras semanas de gestación: cansancio, sueño, vómitos o mareos, sino también porque notan un descenso de su apetito sexual.

El segundo trimestre de embarazo suele ser el de más actividad sexual en las mujeres embarazadas, muchas hablan de un incremento en la libido y unas ganas de renovar las relaciones sexuales con su pareja.

Por último, el tercer trimestre, vuelve a descender la actividad sexual debido a la incomodidad propia del nuevo volumen de la mujer embarazada y la fatiga y cansancio que vuelven a aparecer en esta etapa del embarazo.  

Las posiciones en el sexo durante el embarazo

En general, la postura del misionero será la más incómoda para la mujer y la menos adecuada ya que no es conveniente que el peso de la pareja caiga sobre el cuerpo de la mujer.

La mayor parte de las embarazadas encuentran que la postura de costado o aquella en la que ellas están encima es más cómoda para ellas. En cualquier caso, cualquier postura es válida siempre que la mujer se sienta cómoda. 

Una buena comunicación entre la pareja será beneficioso para tratar los cambios que el embarazo puede producir en las relaciones sexuales.