Cuando la adopción no funciona

Por qué a veces no se consigue crear un vínculo afectivo con el niño adoptado

Ana María LinaresPsicóloga Sanitaria

Antes de que una adopción sea efectiva y puedas llevarte a tu niño a casa, vas a pasar por una serie de trámites obligatorios que buscan que el proceso sea un éxito: cursos de pre-adopción, pruebas de evaluación por parte de profesionales y encuentros con el niño que te ha sido asignado.

El objetivo es que el niño se adapte a vosotros como padres y vosotros al niño porque, aunque pueda parecer sencillo, esto no siempre es así; sobre todo en niños más mayores.

Cuando la adopción no sale como pensabas

Madre e hija adoptada

A pesar de todo esto puedes encontrarte ante el hecho de que la adopción no salga como tenías pensado y las razones pueden ser muy distintas:

1. No se llegue a generar vínculo entre el niño y tú. No hay feeling y no estáis a gusto:  En este caso hay problemas de comunicación, de entendimiento, de normas,… Cuando esto ocurre debes hablar con las personas encargadas de hacer los seguimientos para que traten de buscar una solución con apoyo de profesionales especializados o buscando una nueva familia para el menor.

2. El niño no asume que tiene una nueva familia y está esperando a que en algún momento aparezcan sus padres biológicosEsto puede darse a pesar de que tengas una buena relación con el niño y es tu tarea hacerle entender de una forma firme y contundente que eso no va a ocurrir. Es interesante consultar el caso a un profesional porque puede que el niño esté negando la realidad y eso le va a crear daño a largo plazo.

Tenemos que distinguir estos casos de aquellos en los que el niño te reta, te pone a prueba, busca tensar la cuerda, o te dice que él no quería ser adoptado. Todos estos comportamientos, aunque como padres puedan resultar desesperantes e hirientes, indican que la adopción se está desarrollando con normalidad, que se siente cómodo y por eso se permite esas licencias. Un niño coge una rabieta con quien tiene confianza; si no se cohibe.

Cómo comprender la actitud del niño que rechaza a sus padres adoptivos

Debes entender que un niño adoptado es un niño rechazado, directa o indirectamente, por su familia, por la sociedad,… y ello lleva a desconfiar del mundo que le rodea y a tratar de poner a prueba a sus nuevos padres. Es fácil que piense: 'si una vez no me quisieron ¿por qué ahora todo va a ser distinto?'. Además, esta desconfianza e inseguridad suelen acompañarse de sentimientos de culpa: 'si mis padres biológicos no me quieren es porque soy malo'. Teniendo en cuenta esto, es fácil entender que tu hijo tenga los siguientes razonamientos: 'si por ser malo me han dejado de querer ¿hasta dónde estarán dispuestos a llegar estos que dicen que me quieren?', y actúen tratando de probar sus teorías.

Esta explicación es importante tenerla en cuenta para que puedas comprender lo que le ocurre al niño y hacer un ejercicio de paciencia y resistencia. Pero esto no puede ser una excusa para que haga lo que quiera. Ser padres significa ser firmes, poner límites y educar pero siempre desde el cariño y la comprensión. No reaccionar ante un comportamiento inadecuado y provocador demuestra indiferencia y no cariño ni preocupación, y los niños se dan cuenta.

La autoestima de un niño adoptado está muy deteriorada, por eso tienes que insisitír en que siempre estarás ahí haga lo que haga, que le quieres por encima de todo y que sus padres biológicos también le querían, sólo que no le pudieron cuidar. Es importante evitar que se sienta abandonado.