Cuando la información sobre el hijo adoptado es falsa

Problemas de información en el proceso de adopción del niño

Ana María LinaresPsicóloga Sanitaria

Ante una adopción, como madre o padre, es normal que te plantees cómo era la vida de tu hijo antes de que tú lo conocieses y si lo han querido, lo han cuidado, si hubo un buen embarazo… ¿Cómo puedes acceder a esta información? La verdad es que no puedes.

En muchos casos de adopción los datos que llegan hasta los padres adoptivos son escasos y hasta erróneos. Es algo con lo que debemos contar.

Cuando la información sobre el niño adoptado no es cierta

Madre con hija morena

La información que vas a tener sobre tu hijo adoptado es poca y es muy probable que además no sea real debido a varios factores:

1. Hay información desconocida: fechas de nacimiento, condiciones del parto, si ha sido vacunado, de qué… Esto ocurre porque:

- Las familias biológicas pertenecen a una sociedad y cultura distintas en las que estos hechos no se contemplan y/o no se registran.

- Las familias biológicas se encuentran fuera de los sistemas sanitarios y o sociales de forma que no había constancia de su existencia.

La información que se maneja es inventada o está decorada por distintas razones: Se desconoce la información y hay que rellenar esos vacíos o bien la información real no es la deseada y los padres adoptantes no van a querer adoptar al niño.

2. La mayoría de las solicitudes de adopción buscan un patrón de niño lo más pequeño posible y sano. Cuanto mayor sea y cuantas más patologías haya, más difícil va a ser que su adopción se logre y, mantener a un niño en un centro es caro para los gobiernos.

Por ello en muchas de las adopciones, sobre todo internacionales, se cree que los niños que se han adoptado son mayores de la edad cronológica que aparece en su en su historia lo que ocasiona muchas sorpresas médicas y de comportamiento durante el desarrollo del niño.

Qué hacer cuando la información del niño adoptado es falsa

Lo que puedes y debes hacer es prepararte para ser padre de forma incondicional y si sientes que no estás dispuesto a enfrentarte y a manejar ciertas situaciones, deberías replantearte con tranquilidad si la adopción es para ti. Piensa que tener un hijo es una decisión que no debería tener marcha atrás y no pasa nada por tener dudas o por decidir que uno no desea adoptar.

Ser padre de un menor adoptado tiene sus peculiaridades y deberías enfocarlas siempre del lado del niño como víctima de la situación. Es importante asumir que, para que tú logres ser padre mediante la adopción, tiene que ocurrir algún hecho duro y grave en un niño y en su familia para que esa adopción se dé. Es como si estuvieras esperando un trasplante: alguien tiene que perder para que tú ganes. Y puede que hayas tenido mala suerte pero, desde luego, alguien la está teniendo peor.

Aceptar esto es tu primer trabajo como padre o madre porque te va a permitir que hagas una buena elaboración de tu situación y aceptes sin recelos a tu hijo y su historia que, te guste o no, existe y ahí está. Además, esa historia, desconocida para ti y probablemente para él, tampoco es fácil de aceptar para tu hijo y es tu deber estar ahí y acompañarle en sus dudas, preguntas, miedos… pero para ello, debes estar muy seguro de tu papel, de tu postura y aceptarlo. Si tú no lo aceptas no vas a poder ayudar a que tu hijo lo haga; y un padre debe dar estabilidad y seguridad.