Cuando los padres discuten frente a los hijos

Los conflictos entre los padres son peores que el divorcio para sus hijos

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

El divorcio de los padres puede llevar al sufrimiento de los hijos y a que les afecte emocionalmente. Sin embargo, los estudios demuestran que cuando los padres discuten, pelean o se gritan delante de los hijos, estos sufren de problemas de conducta y de socialización con más frecuencia que los hijos de padres divorciados.

En ocasiones, la relación entre los padres es tan tensa que se suceden los episodios de ataques verbales constantes e incluso físicos. El impacto para un niño de ver a sus padres peleando o intercambiando insultos puede poner en peligro su desarrollo.

Efectos para un niño de una mala relación de los padres

Las peleas de los padres ante los hijos

El niño que está en medio de una guerra entre sus padres, ya sea por gritos o porque no se dirigen la palabra ni se comunican puede se utilizado de varias formas:

- como mensajero para transmitir información de un progenitor a otro, a veces mensajes en los que se faltan al respeto.

- ser el informante de lo que hace o deja de hacer el padre o la madre.

- se le obliga a escoger quién tiene razón o a ponerse de parte de alguno de los padres.

Todo este ambiente de tensión, malos modos y ataques constantes, tiene evidentes consecuencias sobre los hijos:

- Tienen más dificultad para establecer relaciones con los demás y tienden a exhibir comportamientos antisociales (agresividad, pelea, gritos)

- Baja tolerancia a la frustración.

- Problemas de sueño y alimentación.

- Conflicto con las figuras de autoridad de referencia como profesores, abuelos o los padres.

- Baja autoestima y confianza en uno mismo.

- Sentimiento de culpabilidad.

- Enfermedades psicosomáticas como dolores de cabeza o de estómago.

Fuente: Asociación de Magistrados Brasileños (AMB)