En qué consiste la custodia compartida de los hijos

Quién cuida a los niños tras el divorcio

Cuando la relación de pareja va mal, cuando los niños viven en un clima tenso y lleno de discusiones, es el momento de plantearse la separación. Un divorcio suele ser un momento difícil tanto para los adultos como para los niños y no siempre se entienden bien sus consecuencias.

Que los adultos hayan decidido romper la pareja, no quiere decir que tengan que romper también la familia que han construido. Y en esta idea se basa el modelo de custodia compartida donde el niño pasa el mismo tiempo con ambos progenitores. Sin embargo, la custodia compartida no es posible en todos los casos.

En qué consiste la custodia compartida

Custodia compartida de los hijos

Cuando un matrimonio se separa los hijos quedan generalmente a cargo de la madre estableciendo para el padre un régimen de visitas que no siempre resulta suficiente. Atendiendo a las necesidades de los niños, que no deberían asumir las consecuencias del divorcio de sus padres, se presenta la custodia compartida como una forma que mantener la familia unida.

En el régimen de custodia compartida ambos progenitores comparten el cuidado del niño por igual. El niño vive con su madre y con su padre por igual periodo de tiempo y así no echa falta a uno de ellos a causa de una decisión en la que no ha tomado parte. Los periodos varían según cada familia y pueden ser días alternos en los que el niño los pasa un día con la madre y otro con el padre o establecerse periodos de semanas o incluso meses.

En la custodia compartida ambos progenitores comparten tiempo, derechos y obligaciones con los niños. Los gastos de manutención corren a cargo de ambos y el niño puede vivir en la casa familiar siendo los progenitores los que se cambien de domicilio según el periodo de custodia o puede también que el niño se traslade de una casa a otra según quién sea su cuidador en ese momento.

Cuándo se concede la custodia compartida

Si la custodia compartida es más beneficiosa para el menor ya que ninguno de los progenitores desaparece de su vida diaria y el divorcio resulta menos traumático, es cierto que no se puede aplicar en todos los casos. Este tipo de custodia requiere que el padre y la madre vivan en la misma localidad y es preferible que ambos domicilios estén cercanos. Pero sobre todo, es necesaria una excelente relación entre los progenitores.

En el caso de que los periodos de custodia sean por meses, sí es posible residir en diferentes localidades, pero en estos casos el niño nota más la ruptura familiar. En cualquier caso, la ley no puede prever todos los imprevistos derivados de la vida cotidiana y un juez no puede regular todos los momentos de la vida de una familia. Por eso es necesario que esa teoría de buscar el bienestar del menor sea llevada a la práctica por ambos progenitores.