Los hermanos de niños especiales también tienen necesidades

Hermanos de niños con alguna discapacidad

Borja QuiciosPsicólogo educativo

Crecer junto a un hermano es una fuente de aprendizaje. Es el primer vínculo intenso que se tiene con un igual que convirtiéndose en una relación estrecha que nos guiará en a lo largo de la vida y que determina nuestra propia personalidad y la manera en la que nos relacionamos con los demás.

Estar al lado de un hermano es un entrenamiento continuo. Sirve para discutir, compartir, jugar, negociar, ceder, tener paciencia, combatir la envidia, etc. Cuando uno de los hermanos es especial no tiene por qué ser necesariamente negativo, pero es un hecho que puede producir preocupación y sentimientos ambiguos en los niños y en los padres.

Qué ocurre cuando uno de los hermanos tiene discapacidad

Hermanos de niños especiales

A los niños les afecta mucho todo lo que ocurre en su entorno. Si uno de los hermanos tiene necesidades especiales, esto va a influir en la dinámica de la familia. Los hermanos de un niño con discapacidad experimentan sentimientos que son difíciles de comprender por el resto de personas y que a medida que pase el tiempo irán evolucionando al igual que se vayan desarrollando las necesidades del hermano.

Criarse junto a un niño con necesidades especiales puede despertar sensaciones y sentimientos como:

- Sentirse culpable. Es frecuente que estos niños piensen que han tenido algo que ver con la enfermedad de su hermano.

-  Soledad y rabia. La dificultad de compartir sentimientos con otros iguales en la misma situación o la necesidad de más atención por parte de los padres son los detonantes de las emociones que aparecen al sentirse solos, o aislados. La familia y el entorno debe arropar al niño para normalizar la situación y que no ocurra esto.

-  Sentimiento de miedo. Los niños pequeños les cuesta entender los motivos por los que su hermano es diferente a los demás.

-  Vergüenza. Este sentimiento aparece a medida que los niños se van haciendo mayores. Saber que la familia a la que se pertenece no es igual que la del resto de amigos o tener que responder a preguntas incómodas de iguales, etc. Son situaciones difíciles para el niño.

La vivencia que puede experimentar un niño con un hermano especial depende del grado de y tipo de discapacidad que este tenga. Además la edad también cuenta. Las habilidades madurativas y emocionales son condicionantes de la vivencia que se tiene de la discapacidad del hermano. El entorno y el grado de cohesión de la familia, cómo se comunican o ayudan los unos a los otros puede facilitar o dificultar la convivencia con un hermano con necesidades.

Cómo ayudar a los hermanos de niños especiales

Rabia, vergüenza, culpabilidad son sentimientos que este tipo de niños pueden experimentar pero si se proporciona ayuda desde el entorno y la familia estos niños ganan en autonomía y crecimiento personal Pero, cómo puede ayudar el entorno:

- Comunicación. Es importante que desde que los niños son pequeños, los padres aprendan y usen recursos para poder informar de las características de la discapacidad del hermano y de su evolución.

- Hacer partícipe al niño de las decisiones. Así se genera seguridad en el niño que es fundamental para combatir el sentimiento de miedo que se genera en el pequeño. Además, integrarlo en las decisiones hace que el niño tome compromiso para ayudar a atender y cuidar de su hermano en el futuro

- Aprender sobre lo que pasa. Saber sobre el origen de la enfermedad y sobre qué consiste para poder mejorar su calidad de vida puede convertirse en un proyecto de vida.

- Ayuda mutua entre iguales. Es una actividad en la que se juntan los niños con hermanos con necesidades en la que se junta en grupo para explicar sus preocupaciones y miedos. Conducido por un terapeuta y en el que se tratan diferentes objetivos