8 métodos para educar a los hijos sin perder los nervios

Cómo tener paciencia con los niños

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Los niños son capaces de sacarte la mejor de tus sonrisas, enternecerte como nadie, volver a sorprenderte con las pequeñas cosas y, algo para lo que necesitamos estar preparados, hacer que tengas un ataque de nervios en menos de un minuto.

Algunos malos comportamientos de los niños provocan que los padres perdamos la paciencia, es entonces cuando cometemos errores como: gritar a los hijos, recurrir a las descalificaciones del tipo 'eres muy malo' o poner castigos excesivos.

Trucos para mantener el control con los niños y no perder la paciencia

Educar a los niños sin perder la paciencia

Los padres sabemos en muchas ocasiones que los gritos no son la solución, tampoco ciertas frases negativas que sólo desmotivan a nuestros hijos y, por supuesto, el castigo físico no sólo no ayuda, sino que empeora la situación. Las razones por las que recurrimos a esos métodos es porque: los aprendimos de pequeños, porque no conocemos otros o porque carecemos de autocontrol.

En Guiainfantil.com os ayudamos con unos cuantos tips que podéis poner en práctica para no perder los nervios con los niños. Son métodos sencillos que nos ayudarán a educar mejor a nuestros hijos:

1. Reconocer los errores: primero hemos de aceptar que en ocasiones nos equivocamos con la educación de los niños. Analizar qué hicimos mal es el primer paso para no volver a cometer errores de ese tipo.

2. Aprender a relajarse: en ocasiones nuestros hijos pagan las consecuencias del estrés que acumulamos. Por ello, es importante bajar ese nivel de ansiedad, basta con hacer respiraciones profundas, pasear cinco minutos por la calle, cerrar los ojos y pensar en un lugar bonito y tranquilo o escuchar música relajante. También ayuda hacer ejercicio y, por supuesto, descansar bien.

3. Trabajar la empatía: no hay que olvidar que una vez fuimos niños, y recordar que también se nos caía el vaso de agua, nos daba pereza recoger los juguetes o nos hacíamos los sordos cuando nuestra madre nos llamaba a cenar. Los niños tienen ciertas conductas con las que hemos de lidiar mientras van aprendiendo.

4. Establecer reglas y rutinas: para evitar que la casa sea un caos y los niños tomen el control, es fundamental imponer reglas y límites en su educación, así como rutinas para que aprendan cuáles son sus obligaciones en casa. No siempre seguirán las reglas y no siempre realizarán sus tareas, pero si cada uno tiene una responsabilidad ayudará a descargar tensión diaria y, evitaremos muchos momentos que provocan que perdamos la paciencia.

5. Centrarse en lo importante: hay veces que los padres queremos imponer nuestra opinión hasta en los más mínimos detalles, por ejemplo, si lo que queremos es que se abriguen, no hace falta pelear porque se pongan el jersey verde en lugar del rojo. Lo importante es que salgan a la calle tapados.

6. Dedicar tiempo de calidad: aunque la vorágine del día a día sea tremenda, es importante reservar un tiempo aunque pequeño a jugar con los niños, a disfrutar de ellos y de sus ocurrencias. No todo en el día tiene que ser deberes, tareas o rutinas. Divertirse y reírse ayuda a liberar estrés y a tomarse las cosas con más filosofía.

7. Dejar al niño ser él mismo: hemos de controlar la necesidad de hacer todas las cosas a nuestra manera y dejar que el niño nos diga lo que le gusta o no le gusta, que se exprese y realice sus tareas como él crea conveniente. No hemos de controlar cada cosa que dice, hace o piensa.

8. Predicar con el ejemplo: si somos amables con los niños, no les gritamos y les tratamos con respeto, ellos nos devolverán eso mismo por lo que su comportamiento será mucho mejor que si estamos constantemente regañándoles o desaprobando su conducta.

Consejos para educar a los hijos sin gritarles