Cómo equilibrar los gastos de la llegada del bebé

Consejos para ahorrar y evitar mucho gasto con el nacimiento de un hijo

La llegada del bebé supone un momento de enorme felicidad para los padres y la incursión en una experiencia única en la vida de una persona.

Pero, al total de las responsabilidades como progenitores que tiene una pareja, debe sumarse la problemática de los nuevos gastos que supone el nacimiento de un hijo, desde el desembolso en pañales hasta utensilios como carritos, cunas, etc., por lo que resulta fundamental una planificaión, sobre todo con la época de crisis actual que viven las familias.

Gastos en la llegada el bebé

Gastos con el bebé que va a nacer

Los expertos estiman que durante el primer año de vida del bebé, la economía familiar invierte aproximadamente 6.000 euros en la crianza y manutención del recien nacido. 

Los productos básicos para el cuidado del bebé y que más gasto requieren son los equipos infantiles, tipo carritos de paseo, cuna y silla del coche, los pañales y productos higiénicos, la ropa y los alimentos. 

Una vez que el niño vaya creciendo se suman nuevas inversiones, por ejemplo en el paso de la cuna a su propia habitación, cuidados infantiles, bien con canguro o a través de guardería, si ambos padres trabajan.

Cómo ahorrar con la llegada del bebé

Está claro que muchos utensilios y cuidados que requiere el pequeño no son sustituibles, pero si puede conseguirse un ahorro para evitar que la economía de la familia sufra aprietos.

En primer lugar es importante una planificación. Una vez que llegue la buena nueva del embarazo, el equipo del bebé puede comprarse a lo largo de la gestación para evitar un gran desembolso justo antes el nacimiento.

También puede pedirse prestado a familiares o amigos, comprobando siempre, eso sí, el buen estado y la seguridad de cunas, carritos, tronas, etc. Incluso puede emplearse el material de otros hijos en el caso de no ser padres primerizos.

Respecto a la ropa y otros utensilios menos costosos como biberones, juguetes, toallas o sábanas, siempre se pueden aprovechar los regalos que suelen hacer los más cercanos y así ahorrar un poco en estas necesidades, al menos los primeros meses.

Ahorrar en alimentación y pañales

Los pañales y la leche de fórmula suponen un gasto prolongado que puede alcanzar varios años de la vida del pequeño. Una forma de evitar desembolsos excesivos es la compra de estos productos en grandes cantidades a mayoristas o aprovechar cupones de oferta. También pueden resular más baratos si se compran por internet.

Cuando el niño empiece con los alimentos solidos, los padres pueden ahorrar preparando ellos mismos los platos de purés y papillas, en vez de comprar siempre alimentos ya preparados, por lo general más caros.

Con una trituradora o una licuadora y alimentos del menú familiar se pueden preparar platos sanos y baratos para el bebé, cumpliendo, por supuesto, con las necesidades nutricionales del niño en cada periodo de edad.

Patrícia García Herrero. Redactora