Los primeros problemas de la pareja tras el parto

Consejos para papás primerizos acerca de su relación

María José RoldánMaestra y Psicopedagoga

Después del nacimiento de un bebé las cosas cambian en la pareja y es algo inevitable, es un cambio importante en la pareja que hay que saber llevar para que la relación amorosa entre dos personas no caiga en picado. Parece que cuando nace un hijo no hay dinero, no hay tiempo y no hay sexo, ¿cómo se puede llevar bien una relación de pareja de este modo? Se puede, y es cosa de dos personas que la llama del amor no se apague.

Si toda la energía que se gasta en sentir resentimientos por la pareja la utilizas para buscar soluciones, no habría nunca problemas de relación. Puede ser una época complicada porque aparecen los primeros problemas en la pareja tras el parto, pero, ¿qué tipo de problemas son? ¿Cómo se pueden solucionar?

Los primeros problemas tras el parto

Padres desesperados con bebé

- Las tareas del hogar. Las tareas del hogar se acumulan y también se acumulan las discusiones de pareja. Antes de tener el bebé es posible que todo estuviera controlado pero ahora las cosas deben hacerse con rapidez. Necesitáis coordinación y una buena organización para evitar peleas. Pensar en cuáles son las tareas y qué le toca hacer a cada uno es un acierto.

- El cansancio. Las pocas horas de sueño hacen que el cansancio se acumule y los nervios salten a la primera. Estamos más sensibles y con menos sentido del humor. Intenta ser comprensivo/a con tu pareja. Tal vez no le apetezca aguantar bromas cuando lo que desea es dormir.

Los diferentes estilos de crianza. Es necesario que tanto para cosas como dormir, cómo alimentar al bebé o cualquier otro tema, la pareja sepa comprometerse y comunicarse para poder llevar la misma línea de crianza. Si hay dudas o peleas a causa de esto es necesario acudir al pediatra para que aconseje sobre los métodos más recomendados (por ejemplo colecho, dormir en la cuna o en otra habitación). También es importante que ambos padres se informen juntos para tomar decisiones de forma conjunta para poder hablar sobre qué es lo mejor que pueden hacer.

El deseo sexual cae en picado. Esto es algo habitual en la mujer después del parto y por lo general se necesitan por lo menos seis semanas para que el cuerpo se recupere y esté listo de nuevo para mantener relaciones sexuales. Los cambios hormonales pueden hacer que una mujer no tenga ganas de sexo hasta que pasa un año (es la forma en que la naturaleza impide que una mujer se quede embarazada demasiado pronto). Que ambos miembros de la pareja entiendan esto es fundamental para que después sea más fácil tratar estos problemas, no tiene nada que ver con querer más o querer menos a la pareja… es la naturaleza la que lo provoca. Lo importante en este tiempo es concentrarse en acciones románticas no sexuales para poder seguir avivando la llama del amor. ¡Tener tiempo en pareja es fundamental! Aunque sean pocos minutos al día...