Gozos. Novena de Aguinaldos para Navidad

Aspiraciones o Gozos para todos los días.

Viviana MarínRedactora de GuiaInfantil.com

Guiainfantil.com te trae las oraciones de la Novena de Aguinaldos, una tradición muy bonita de Colombia y Ecuador en la que los niños son los protagonistas, pues son ellos quienes leen el cuadernillo y quienes cantan a viva voz los villancicos durante su celebración. 

Una de las partes que más les gusta a los niños de la Novena de Aguinaldos son las Aspiraciones o Gozos, que se leen después de la Oración a Dios Padre, la Consideración para cada día, la Oración a la Santísima Virgen y Oración a San José

Aspiraciones para todos los días

Pesebreestrellado

 

Dulce Jesús mío, mi niño adorado

¡Ven a nuestras almas!

¡Ven no tardes tanto!

 

¡Oh, Sapiencia suma del Dios soberano,

que a infantil alcance te rebajas sacro!

¡Oh, Divino Niño, ven para enseñarnos

la prudencia que hace verdaderos sabios!

Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto

 

¡Oh, Adonai potente que Moisés hablando,

de Israel al pueblo diste los mandatos!

¡Ah, ven prontamente para rescatarnos,

y que un niño débil muestre fuerte el brazo!

Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto 

 

¡Oh, raíz sagrada de José que en lo alto

presenta al orbe tu fragante nardo!

Dulcísimo Niño que has sido llamado

Lirio de los valles, Bella flor del campo.

Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto

 

¡Llave de David que abre al desterrado

las cerradas puertas de regio palacio!

¡Sácanos. Oh Niño con tu blanca mano,

de la cárcel triste que labró el pecado!

Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto

 

¡Oh, lumbre de Oriente, sol de eternos rayos,

que entre las tinieblas tu esplendor veamos!

Niño tan precioso, dicha del cristiano,

luzca la sonrisa de tus dulces labios.

Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto

 

¡Espejo sin mancha, santo de los santos,

sin igual imagen del Dios soberano!

¡Borra nuestras culpas, salva al desterrado

y en forma de niño, da al mísero amparo!

Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto

 

¡Rey de las naciones, Emmanuel preclaro,

De Israel anhelo Pastor del rebaño!

¡Niño que apacientas con suave cayado

ya la oveja arisca, ya el cordero manso!

Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto

 

¡Ábranse los cielos y llueva de lo alto

bienhechor rocío como riego santo!

¡Ven hermoso Niño, ven Dios humanado!

¡Luce, Dios estrella! ¡Brota, flor del campo!

Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto

 

¡Ven, que ya María previene sus brazos,

do su niño vean, en tiempo cercanos!

¡Ven, que ya José, con anhelo sacro,

se dispone a hacerse de tu amor sagrario!

Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto

 

¡Del débil auxilio, del doliente amparo,

consuelo del triste, luz del desterrado!

¡Vida de mi vida, mi dueño adorado,

mi constante amigo, mi divino hermano!

Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto

 

¡Ven ante mis ojos, de ti enamorados!

¡Bese ya tus plantas! ¡Bese ya tus manos!

¡Prosternado en tierra, te tiendo los brazos,

y aún más que mis frases, te dice mi llanto!

Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto

 

¡Ven Salvador nuestro por quien suspiramos

Ven a nuestras almas, Ven, no tardes tanto!