Cómo se formó la Vía Láctea. Leyendas cortas de la mitología griega

Mitología griega contada a los niños

Nos gusta contar historias de la mitología a los más pequeños porque en estas leyendas están escondidas píldoras de sabiduría universal. En Guiainfantil estamos adaptando la mitología griega en forma de de leyendas cortas para niños, de forma que así aprenden y se divierten a la vez.

En esta ocasión contamos cómo se formó la Vía Láctea, un agrupamiento de estrellas que podemos contemplar en el cielo en las noches de verano. En la leyenda de la Vía Láctea intervienen los dioses del Olimpo y también uno de los héroes griegos más conocidos, Hércules.

Hércules de bebé y la Vía Láctea

Muñeco mira la luna

Una de las costumbres más extrañas de los dioses griegos era la de tener hijos con personas que no eran sus parejas. El rey de los dioses, Zeus, se enamoró locamente de una mortal, Alcmene, y de ese amor nació el héroe griego más famoso de todos los tiempos, el fortachón y valeroso Hércules

Ya desde su nacimiento Hércules tuvo problemas y tuvo que hacer frente a muchos peligros. Y es que la esposa de Zeus, Hera, estaba bastante enfadada porque su marido iba a tener un bebé con otra mujer. Hera retrasó el parto de Alcmene todo lo que pudo para ver si conseguía que el bebé no naciera, pero finalmente tuvo que ceder y la naturaleza se impuso.

Cuando Alcmene dio a luz a un bebé precioso y muy especial, dioses y mortales se alegraron del nacimiento de un héroe. Todos fueron a felicitar a la feliz mamá y la alegría en aquella casa era inmensa. Hasta que un día bajó Hera del Olimpo con muy malas intenciones. Quería deshacerse de Hércules, quería que el bebé desapareciera y tramó un plan maléfico.

Sin que nadie la viera, Hera se acercó a la cuna del bebé Hércules y metió en ella dos serpientes que supuestamente acabarían con la vida del bebé. Pero no fue así. Al fin y al cabo, los héroes son héroes porque tienen una fuerza descomunal desde su nacimiento. Y fue el bebé Hércules, con tan solo unas semanas de vida, el que consiguió matar a las serpientes. 

Desde ese momento, todos los dioses se encariñaron con este bebé tan especial que algún día sería un héroe y quisieron protegerle de las maldades de Hera. Fue el travieso Hermes el que quiso convertir a Hércules en un ser inmortal. Así que una tarde que Hera estaba totalmente dormida acercó al bebé al pecho de la diosa para que mamara la leche inmortal.

En ese momento, Hera se despertó horrorizada porque estaba a punto de amamantar al bebé que más odiaba y lo apartó de un manotazo. La leche se derramó y se quedó flotando en el cielo convertida en estrellas a modo de un arco de algodón que se muestra claramente en las noches de verano. Es la Vía Láctea, la leche que Hera impidió a Hércules beber.

Laura Vélez. Redactora de Guiainfantil.com