Natura y el Sauce llorón. Cuento infantil

Cuentos con valores para niños

Natura y el Sauce llorón es un cuento infantil que trata sobre el valor de la amistad y la importancia de cuidar la naturaleza y el entorno. Un cuento que transmite un mensaje a los niños para que protejan el medio ambiente.

En un lugar de no sé dónde y de no sé cuándo, vivía en un bosque de un pequeño pueblo una niña que se llamaba Natura. Natura se caracterizaba por su dulzura e inocencia, con sus hermosos ojitos negros admiraba la naturaleza y la belleza que le rodeaba.

Cuento infantil sobre la protección de la naturaleza

Cuento para niños sobre la naturaleza

Durante el día correteaba y jugaba con los animalitos del bosque y en las noches dormía en su acogedora casita con sus padres que la adoraban. Natura era buena amiga de todos los animalitos que allí vivían y que también la querían y disfrutaban de su compañía.

En el medio del bosque habitaba un gran sauce llorón de bello porte que estaba muy triste y solitario. En una mañana muy soleada, alegre con el canto de las aves y la sonrisa de Natura el sauce se sintió feliz al ver a lo lejos que se acercaba aquella tierna niña, al tenerla frente a él le dijo:

-¿Natura como estas? Te estaba esperando hace mucho tiempo - la niña sorprendida por que aquel gran árbol le hablo, como si fuera un gigante con sus largos flequillos que le tapaban el rostro

- ¡Perdón! - exclamó-  ¿me hablas a mí?

- Sí- le respondió el sauce – no te asustes, no me tengas miedo, no te haré daño ¡yo solo quiero ser tu amigo!

- No te tengo miedo, es solo que me sorprendí de que me hables

- Sí mi pequeña amiguita yo hablo, canto y también lloro es por eso que me conocen como el sauce llorón.

- Hay no sabía Don Sauce y ¿por qué lloras?- preguntó Natura

- Lloro amiga querida por la crueldad del hombre con nosotros que somos parte importante de la Naturaleza, los árboles de este bosque y los bosques y selvas del mundo brindamos oxígenos para que ustedes los seres humanos puedan respirar, es decir, somos los pulmones que damos vida sana y pura y eso al hombre no lo valora, cada vez más nos van destruyendo para construir ciudades con elevados edificios olvidándose lo que significamos para la vida de ellos mismos y lo que sufre nuestra madre cuando uno de nosotros morimos sin sentido.

Natura al ver al Sauce tan triste le dijo a modo de consuelo. - Amigo Sauce no llores que yo siempre te voy a cuidar y nadie nunca te va a destruir.

Durante muchos años Natura siguió viviendo en el bosque y siendo la fiel amiga del Sauce, quien se creía el más afortunado de todos los árboles de ese bosque por tener la compañía de Natura.

Un buen día cuando aquella niña pequeña se volvió toda una señorita, tuvo que irse del bosque dejando al pobre Sauce solo, quien lloró más de lo acostumbrado por la falta que le hacia su amiga y los muchos recuerdos vividos con ella. Paso el tiempo, meses años y el Sauce en el olvido se sentía vacío, tanto lloró que a su alrededor una gran vertiente formo, una tarde cuando el silencio se adueñaba del lugar, el Sauce vio a lo lejos venir a un grupo de personas y entre esas personas una joven muy bella con unos lindos y dulces ojos negros a quien no tardo en reconocer, era Natura su vieja amiga del pasado, de años felices de árbol.

-¿Cómo esta amigo mío? - ¡no sabes cuánto me has hecho falta! - el Sauce emocionado y en un profundo llanto le respondió.

- Yo también te extrañé, me convertí en un Sauce muerto en vida totalmente en el olvido, ambos se miraron y mientras lo hacían Natura se sumergía en la vertiente de las lágrimas del Sauce, cuando salió del agua volvió a ser una niña pequeña, la misma que jugaba con el Sauce hacia tantos años atrás.

Cuando volvieron sus amigos en busca de la joven, se encontraron con la niña y al no ver a la joven le preguntaron - Niña ¿viste a una joven que estaba acá junto a este árbol?

- Sí la he visto - dijo Natura pero ya se fue y les dejó un mensaje

-¿Cuál? preguntaron.

– Que nunca destruyan este bosque y tampoco a este Sauce y que no la busquen por que no la encontraran, ella volvió al lugar que tenía que estar, en su verdadero hogar.

Desde ese día el Sauce y Natura viven felices para siempre por que se volvieron a encontrar.

Fin

Marta Luisa Eichelberger