Poseidón y el reino submarino. Leyenda griega para niños

Leyendas de la mitología griega cortas adaptadas a los niños

Poseidón es el dios de los mares que con su tridente maneja las aguas. Vive en su palacio submarino con su tridente y todas las criaturas marinas.

Transmitir las bases culturales de la humanidad a un niño es fácil si adaptamos para ellos la mitología griega. Estamos contando los mitos griegos en forma de leyendas cortas para niños. Nos sumergimos en el fondo del mar para conocer a este dios malhumorado que es Poseidón.

El reino submarino del dios del mar Poseidón

Poseidón

Había una vez un dios griego llamado Poseidón que reinaba sobre todos los mares. Poseidón era un dios submarinista y prefería mil veces estar en el fondo del mar con sus criaturas marinas, con sus pulpos, sus ballenas, sus delfines y sus peces de colores antes que en la superficie. Hubo un tiempo en que salía más a menudo del fondo del mar, pero hace ya tiempo que se niega a salir de su palacio submarino.

Un día subió a la superficie para caminar un rato por la playa y vio a una familia disfrutando de un picnic de primavera en la arena. Poseidón se sintió contento de ver a la familia pasándoselo bien, lo malo vino después. Cuando la familia terminó su picnic, dejaron todos los restos en la playa, no recogieron las botellas de refrescos vacíos y dejaron por la arena un montón de plásticos. Entonces Poseidón se enfadó. Se enfadó mucho.

Se subió a su caballito de mar y volvió a su palacio submarino. Allí cogió su tridente y empezó a remover las aguas, como si estuviera removiendo un plato de sopa. Entonces el mar se embraveció, las olas eran gigantescas y comenzó una gran tormenta. Eso hizo que todas las personas que estaban disfrutando de su día de playa tuvieran que salir corriendo y marcharse a su casa porque el mar y la playa se habían convertido en lugares peligrosos.

Y es que a Poseidón no le gusta nada que los humanos dañen a sus criaturas marinas o ensucien sus playas. Por eso ya nunca sale de su palacio submarino, así que si alguien quiere hablar con el dios de los mares tiene que bucear hasta encontrarle. Y a veces muestra su descontento con la gente removiendo las aguas con su tridente. Son esos días en los que es mejor no acercarse a la playa.

Laura Vélez. Redactora de Guiainfantil.com