Canciones para saltar a la comba

El juego de la comba con canciones

Aquellos veranos inolvidables de nuestra infancia donde jugábamos a los juegos tradicionales que nos transmitían nuestros padres son un patrimonio que no debería perderse. Por eso estamos rescatando los juegos de siempre para los niños de hoy. Juegos como la comba, con todas esas canciones que nunca se olvidan.

Cómo se juega a la comba

Niña salta a la comba

Para jugar a la comba se necesitan varios niños, cuantos más mejor, una cuerda gruesa y muchas ganas de divertirse saltando la comba. No es demasiado material ni requiere una estrategia elaborada como para que los niños se aburran de este juego. Una vez estén todos listos, dos niños cogen los extremos de la comba y la mueven formando un arco por el que tendrán que saltar el resto de los niños.

A la comba puede saltar un solo niño o varios, en turnos o todos al mismo tiempo. Se trata en todo caso de un juego muy dinámico que favorece la práctica del ejercicio físico en los niños, desarrolla la agilidad, la coordinación y la resistencia. Y por supuesto, los saltos a la comba van siempre acompañados de canciones inolvidables y muy divertidas.

5 canciones infantiles para saltar a la comba

- El barquero. Al pasar la barca, me dijo el barquero, las niñas bonitas no pagan dinero. Yo no soy bonita, ni lo quiero ser, al pasar la barca de Santa Isabel. Arriba la barca, una, dos y tres.

- La reina de los mares. Soy la reina de los mares y ustedes lo van a ver. Tiro mi pañuelo al agua y lo vuelvo a recoger. Pañuelito, pañuelito, quién te pudiera tener guardadito en el bolsillo como un pliego de papel.

- El cochecito leré. El cochecito leré, me dijo anoche leré, que si quería leré, montar en coche leré. Y yo le dije leré, con gran salero leré, no quiero coche leré, que me mareo leré. 

- Las tijeras. Yo tengo unas tijeras que se abren y se cierran, yo toco el cielo, yo toco la tierra, yo me arrodillo y me salgo fuera.

- Pimiento colorado. Al pimiento colorado, azul y verde, la señorita X casarse quiere. Y no quiere que se sepa quién es su novio, el señorito X que es un pimpollo. Cara de pimpollo, ¿me quiere? sí, no, sí, no....

Laura Vélez. Redactora de Guiainfantil.com