Pelota envenenada. Juego de competición para niños

Cómo se juega a la pelota envenenada con los niños

La pelota envenenada es un juego con el que los niños podrán aprender a compartir, a lanzar, y aumentar su agilidad. Es un juego de competición que tiene como objetivo conseguir que todos los jugadores pasen a ser del equipo atacante. Para que los niños jueguen a este juego, necesitarán de una pelota blanda.

Cómo se juega a la pelota envenenada

Como se juega la pelota envenenada con los niños
 

La pelota envenenada es un juego que está orientado a niños de 6 a 10 años de edad. Para jugarla, es necesario reunir de 8 a 24 jugadores y se suele practicarlo en espacios libres.

Se forman dos equipos de igual número de jugadores, por sorteo, o bien elegidos por el representante de cada equipo. Uno se sitúa en el centro y el otro se divide en dos, rodeando al otro equipo. El niño que ha elegido en primer lugar comienza el juego, lanzando la pelota e intentando dar con ella (o contaminar) a alguno de los componentes del otro grupo, que está en el centro, sin que el balón toque el suelo o sea capturado por algunos de los centrales. El equipo que se encuentra dentro deberá tratar de esquivar la pelota lanzada por el otro grupo, sin salirse de un espacio delimitado.

Si logra golpear a algún miembro del equipo contrario, el jugador golpeado es eliminado del juego. Si algún jugador del centro coge el balón, quien queda eliminado es el niño que lanzó la pelota envenenada. De lo que se trata este juego es que el que tenga el microbio o esté envenenado, intente contagiar a los jugadores del equipo opositor.

Para seguir el juego, el mismo jugador que ha recogido el balón, lo lanza rápidamente contra alguno de los jugadores del equipo contrario, con el objeto de golpearle para eliminarlo, mientras que ellos se alejan para evitarlo. Si el balón es recogido por alguno de ellos, se elimina el que ha lanzado. Ganará el equipo que consiga eliminar a todos sus opositores.

El juego acaba cuando todos los jugadores estén infectados por el microbio.