Etapas del parto: el expulsivo

Después de la fase de dilatación llega el momento de la expulsión: el nacimiento del bebé

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

La dilatación es la fase más larga del parto. En mujeres que van a dar a luz a su primer hijo puede durar varios días y durante esta etapa las contracciones irán ganando intensidad y frecuencia. Cuando la dilatación ha llegado al máximo y está en la fase de transición, es decir, ya has dilatado 10 centímetros, es momento para que te prepares para los pujos y el nacimiento de tu bebé.

Fase de expulsivo en el parto

recién nacido

La duración del expulsivo, igual que la de dilatación, depende de cada mujer. Puede durar unos minutos o incluso más de una hora. Las mujeres a las que les administran la anestesia epidural tardan más tiempo en el trabajo de expulsión ya que sienten menos o no notan las contracciones y, por extensión, no perciben con qué intensidad están empujado.

Tu labor en esta etapa del parto, el expulsivo, será empujar lo más fuerte que puedas con cada contracción. Si no notas las ganas de empujar debido a la epidural, la matrona te indicará cuándo ha llegado el momento de los pujos.

Durante los pujos es importante que no acumules tensión en la cara o en el cuello, habrás de empujar con el abdomen y en dirección a los genitales lo más fuerte que puedas. A algunas mujeres les practican una episotomía, se trata de un corte en el perineo para favorecer la salida del bebé y evitar que se produzca un desgarro.

El personal te irá dando ánimos y te indicará cuando se ve la cabeza del bebé para que renueves tus fuerzas y empujes lo más fuerte que puedas. Cuando por fin salga la cabeza del bebé, la matrona o ginecólogo que atiende tu parto le despejará las vías respiratorias y comprobará que el cordón umbilical está libre. Habrás de seguir empujando para sacar los hombros y el resto del cuerpo saldrá sin problemas.

Al final de esta etapa de parto, el expulsivo, la matrona o el ginecólogo pondrá a tu bebé sobre tu cuerpo para que puedas verle y tocarle mientras cortan el cordón umbilical. Después se lo llevarán durante unos instantes para realizar el test de Apgar, es la primera prueba del bebé y se basa en comprobar el estado de salud y respuesta a estímulos del recién nacido. A continuación, le eliminarán el exceso de grasa y restos que puede tener en el cuerpo, le vestirán y lo pondrán a tu lado en la camilla para poder comenzar cuando antes con la lactancia materna si optas por dar el pecho a tu bebé.

Mientras las enfermeras o la matrona están con tu bebé, a ti todavía te queda un último trabajo: la expulsión de la placenta o alumbramiento.