Parto: cómo lo vive el bebé

Se habla mucho de lo que siente la mamá en el parto, te contamos qué siente el bebé mientras nace

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Existe mucha información sobre los signos o señales del parto. En las clases de preparación al parto te habrán hablado sobre los síntomas que indican de que el bebé está a punto de nacer. Sin embargo, pocas veces se habla de lo que sentirá el bebé mientras dura el trabajo de parto. Reproducir el momento del nacimiento desde el punto de vista del bebé te ayudará a saber cómo vive el parto. En Guiainfantil.com te contamos cómo vive el bebé el parto.

El proceso del nacimiento para el bebé

Parto, qué siente el bebé

A lo largo del parto, el bebé irá realizando movimientos para atravesar el canal del parto. Al inicio de la fase de dilatación, la cabeza del bebé presiona el cuello del útero y así ayuda a que se produzca la apertura del canal. Los huesos del cráneo de un bebé son blandos y esto les permite que la cabeza se adapte a la salida. Hasta los 18 meses, no se le cerrará los huesos o fontanelas.

Muchas mamás se preguntan si sus bebés sienten dolor en el proceso del nacimiento. Nadie lo sabe con seguridad pero se intuye que durante las contracciones siente un masajeo, y tiene tiempo para ir acostumbrándose a ellas ya que pueden durar horas o días.

El momento más complicado es cuando ha de descender por el canal del parto, en este instante puede que sienta un malestar, semejante al de estar apretado, y éste es mayor en partos más difíciles. 

En cualquier caso, durante el parto, el bebé produce una gran cantidad de endorfinas, que crean un estado de bienestar y ayudan a sufrir menos dolor.

¿Qué siente el bebé cuando por fin sale al exterior?

Las incomodidades y apreturas han terminado. Es en este momento cuando ha de poner a prueba sus pulmones, ya que en el útero el oxígeno le llegaba a través de la placenta. Cuando el bebé atraviesa el canal del parto, va eliminando el líquido que hay en sus pulmones gracias a la presión que sufre. Cuando el cordón umbilical se pinza, la placenta ya no puede hacer su labor y es cuando los pulmones comienzan a funcionar.

La temperatura que ha mantenido el bebé durante el embarazo es la de la madre, una media de 36 grados, por lo que cuando sale al exterior es importante reaccionar rápido para evitar que el bebé sienta frío y sufra de hipotermia. El cuerpo cálido de la madre mientras le abraza o taparle rápido con un arrullo térmico ayudará a que el bebé vaya regulando la temperatura.

Si el parto se produce por cesárea, no sufre las apreturas e incomodidades de tener que atravesar el canal del parto, por lo que el bebé lo vive con más tranquilidad. Son bebés más redondos y tienen la cabeza menos deformada. Su respiración puede ser más complicada ya que no ha expulsado totalmente el líquido de los pulmones. En dos o tres días, el líquido se habrá absorbido y su respiración será más lenta y profunda.