Consejos para evitar la anemia en el posparto

La anemia es uno de los problemas más frecuentes tras el embarazo

La anemia o falta de hierro es uno de los problemas más frecuentes durante el embarazo. Si la anemia en el embarazo puede perjudicar el desarrollo del bebé, también hay que tener en cuenta esa anemia en el posparto que afecta a la mamá.

Descartado un problema de salud, la anemia se produce por una falta de hierro y eso nos lleva directamente a la alimentación durante el embarazo. Tenemos algunos consejos para evitar la anemia en el posparto.

Cómo reconocer la anemia en el posparto

Madre con recién nacido

Después del parto es muy normal que te encuentres físicamente agotada. Seguramente también notarás un cansancio anímico y creerás que te faltan las fuerzas para responsabilizarte de todo lo que tienes por delante. El cansancio después del parto por sí solo no es síntoma de anemia, porque la llegada del bebé agota como nunca hubieras imaginado.

Pero si ese agotamiento que sientes, esa somnolencia y esa casi incapacidad para hacer nada va acompañado de palidez, dolor de cabeza, mareos o calambres en las piernas, será mejor que consultes con tu médico por si es un problema de anemia posparto.

Cómo evitar la anemia posparto

1. Controles médicos: La anemia en el posparto se previene con antelación, cuidándote durante todas las etapas del embarazo y siguiendo los controles médicos que te aseguran que todo va bien en relación a tu salud y a la salud del bebé.

2. Alimentación equilibrada: El factor preventivo más importante a la hora de evitar la anemia en el posparto es una alimentación equilibrada y saludable que contenga todas las vitaminas y nutrientes.

3. Aumentar la ingesta de hierro en pastillas: No está de más aumentar la ingesta de hierro durante el embarazo, especialmente a partir del segundo trimestre, porque el momento del parto te hará perder mucha sangre.

4. Alimentos ricos en hierro: Procura consumir durante el embarazo alimentos ricos en hierro como espinacas, acelgas, uvas, soja, lentejas, yema de huevo y pescados. Así te aseguras que tus cantidades de hierro en el organismo se mantienen hasta el momento del parto.

5. Más vitamina C: Además de consumir alimentos ricos en hierro, conviene que tomes más vitamina C, que es la que se ocupa de la absorción del hierro. Los cítricos, las fresas, los kiwis o los pimientos no deben faltar en tu dieta en el embarazo.

Laura Vélez. Redactora de Guiainfantil.com