La alergia a los fármacos en los niños

Alergias infantiles a los medicamentos

Las reacciones alérgicas se producen cuando nuestro organismo reconoce una sustancia, que se denomina alérgeno, como mala para la salud. Este contacto provoca una respuesta exagerada que aparece en diversas zonas del cuerpo.

Es frecuente que el alérgeno sea un tipo de medicina que se consume para luchar contra una enfermedad o aliviar una dolencia. Entre el 5% y el 10% de las reacciones adversas a fármacos más comunes son alérgicas, lo que significa que el sistema defensivo del paciente reacciona de forma exagerada ante el medicamento. 

Las reacciones alérgicas a fármacos se producen porque el cuerpo del niño o el adulto reacciona contra la medicina que se ha tomado. Nunca se produce una alergia en la primera toma del medicamento, sino que se deben tomar ciertas dosis para que tenga lugar la reacción. 

Síntomas de las alergias a fármacos 

NIño con cara de asco

Las reacciones alérgicas a fármacos tienen varios síntomas, los más frecuentes son la urticaria, que aparece al poco tiempo de producirse la alergia, y el sarpullido. También puede producirse fiebre.

Los síntomas más graves que pueden tener lugar son los ataques de anafilaxia o reacciones en la piel preocupantes. Además, el niño o el adulto puede tener vómitos, diarreas, rinoconjuntivitis o dificultades respiratorias.

Diagnóstico y tratamiento de las alergias 

Para hacer un estudio de la alergia a medicamentos se deben analizar los síntomas que han aparecido después de tomar el fármaco, la composición del medicamento, para qué se administraron, cuánto tiempo pasó hasta que aparecieron los síntomas, cuánto duraron y si estos desaparecieron por sí solos o necesitaron tratamiento. 

Si la reacción fue grave y se conoce el medicamento responsable, el diagnóstico se realiza sin hacer pruebas, sólo por la historia clínica. Pero si la reacción no fue muy grave o se consumieron varios medicamentos, se debe realizar un estudio alergológico, las pruebas de alergia habituales.

Las reacciones alérgicas a fármacos no tienen un tratamiento específico. El único tratamiento posible, una vez diagnosticada, es evitar que el niño tome el medicamento en cuestión y el resto de fármacos de su misma familia. También se puede recurrir a la desensibilización, que consiste en la administración de una medicina a un paciente que es alérgico.

Patricia García. Redactora de Guiainfantil.com