Asma infantil. Causas y tratamientos

¿Cómo tratar el asma infantil y prevenir las crisis asmáticas en los niños?

No existen dudas de que el asma viene determinado genéticamente, pero aún son objeto de investigación los factores de riesgo que determinan cuándo y de qué manera se desarrolla el asma. La edad, la alergia infantil y los procesos víricos o bacterianos que afectan a las vías respiratorias pueden actuar de desencadenantes en algunos casos.

La doctora Olga Cortés, pediatra del Grupo Vías Respiratorias de la AEPap, nos ayuda a entender mejor el asma infantil y nos ofrece recursos para tratar las crisis asmáticas de los niños adecuadamente.

Pregunas y respuestas sobre el asma infantil

Niño asmático con inhalador

¿La alergia de los niños puede desencadenar el asma?
La sensibilización guarda una relación con lo que en pediatría se llama la marcha atópica: en los niños pequeñitos empiezan por alergia alimentaria o dermatitis atópica, a medida que aumenta la edad aparecen las sibilancias o el asma y, finalmente, sobre la edad escolar aparece la rinitis y la conjuntivitis alérgica.

¿Cuáles son los síntomas del asma infantil?
- Tos seca, de predominio por la noche, cuando se levantan o hacen ejercicio.

- La disnea, que es dificultad respiratoria, los pitos o sibilancias y que, a veces, son audibles sin necesidad de poner el fonendo, y en niños mayorcitos la opresión torácica o el dolor torácico. 

Estos síntomas son persistentes, recurrentes, aparecen como infecciones de vías respiratorias, exposición a los alérgenos o por determinados estímulos inespecíficos: tabaco, risa, llanto...

¿Cómo se diagnostica el asma en los niños?
- Historia clínica: en estos síntomas de tos, sibilancias, disnea, dolor torácico, hay que hacer una buena historia clínica y preguntar: cuándo empezó la tos, cómo es, qué asocia a la provocación de la tos: por la noche, cuando hace ejercicio…, cómo ha ido evolucionando, qué ha ocurrido entre los episodios de tos, si cede sola o hay que dar medicación, qué medicación, cuánto tiempo tarda en ceder…, y también tomar nota de antecedentes familiares, de los padres si tienen asma, atopia, y antecedentes personales del niño como es la dermatitis atópica.

- Exploración física: en la exploración, muchas veces, no encontramos nada, pero otras veces sí, como sibilancias en la auscultación cardiopulmonar, que pueden aumentar la frecuencia cardiaca o respiratoria.

- Diagnóstico funcional: es decir, demostrar que hay una obstrucción reversible al flujo aéreo. Esto solamente se puede hacer en niños mayores de 5-6 años, que colaboran en la espirometría y no se puede hacer en niños chiquititos.

- Diagnóstico diferencial: consiste en descartar otras enfermedades que puedan producir tos, pero no sean asma como una fibrosis quística, un reflujo gastro-esofágico, una tuberculosis, una neumonía o malformaciones cardiacas. El diagnóstico alergológico requiere pruebas de alergia para descartar posibles neumoalérgenos responsables del cuadro clínico del asma.

¿Cuál es el tratamiento del asma para los niños?
El tratamiento consiste en 5 acciones princiales:

- Evitar los factores desencadenantes

- Tratamiento farmacológico.

- Saber utilizar correctamente los inhaladores.

- Inmunoterapia, en aquellos casos en que esté indicada

- Terapia educacional, es decir, dar una serie de enseñanzas al niño y a los padres del niño asmático para que sepan comprender qué es el asma, qué medicación hay que utilizar para llegar hasta el autocontrol, una situación en la que son capaces de manejar y controlar su asma, que es el fin último del tratamiento.

¿Con qué medicamentos se controla el asma infantil?
Hay dos tipos: los fármacos de rescate, broncodilatadores de acción corta y los fármacos controladores, de mantenimiento, de tratamiento de fondo, como los corticoides. El tratamiento controlador debe estar escalonado, dependiendo de la gravedad del asma del niño y se debe ajustar según se vaya haciendo el control del asma. 

¿Existen nuevos tratamientos para el asma?
Existen nuevos tratamientos para el asma, pero ahora mismo están en investigación. A nivel de clínica, lo fundamental es evitar desencadenantes, tratamiento farmacológico, la inmunoterapia y hacer una buena terapia educacional. Lo más importante es la educación del niño y de los padres.

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com