Cómo será el pediatra del futuro

Qué sistema pediátrico encontrarán los padres en un futuro

Iván Carabaño AguadoPediatra

Si bien, al hablar del futuro, siempre tenemos en la cabeza los siempre deslumbrantes avances tecnológicos, hay una palabra clave en la Pediatría del futuro inmediato. Esa palabra es 'humanización'.

Te damos las claves del futuro de la pediatría. Así será la asistencia a los niños en un futuro no muy lejano.

Cómo será la pediatría en un futuro

Pediatra con niño

- El centro de atención de la asistencia sanitaria serán los pacientes, y sus familias.

- Los protocolos de manejo del dolor cobrarán importancia creciente. El dolor pasará a evaluarse de forma sistemática, y a manejarse de manera eficaz. 

- Se irá creando un número creciente de unidades de cuidados paliativos pediátricos.

- El hospital pediátrico tendrá espacios lúdicos y recreativos. El juego, como un médico especial, cura, alivia, distrae.

- Habrá acceso libre para padres las 24 horas del día en todas las Unidades de Neonatología y de Cuidados Intensivos Pediátricos.

- Se estandarizará el proceso de información directamente aplicada sobre el niño.

- No habrá otra manera de asistir a los recién nacidos que la de los cuidados centrados en el desarrollo del bebé y del vínculo con su madre (ambiente oscuro, silencio, contacto de la piel y promoción de la lactancia materna).

- La opinión infantil será clave en el desarrollo de las acciones de los comités de calidad percibida, y en la mejora de la asistencia hospitalaria.

- Se generarán los canales de comunicación pertinentes para el desarrollo de consultas telemédicas no presenciales, tipo portal del paciente y la familia.

- Por supuesto, no podemos dejar de lado los avances tecnológicos en la Pediatría del futuro. Entre ellos, el uso de robots. El asistente quirúrgico Da Vinci será cada vez más utilizado en cirugía pediátrica, gracias a su capacidad para aumentar la precisión de los cirujanos. Otros robots, como los asistentes de fisioterapia (actualmente en fase de experimentación), facilitarán que los niños con discapacidad puedan hacer cosas tan elementales pero tan necesarias como asearse o abrazar a sus padres.

Y en este tiempo de máximo interés por los hábitos saludables y por los entrenadores personales, habrá aplicaciones para smartphones que le aconsejen al niño personalizadamente qué deporte ha de hacer y qué ha de comer. Ahora bien, más allá del consejo, la deliciosa capacidad de los niños para improvisar acabará haciendo de las suyas e imponiendo, como viene siendo habitual desde tiempos inmemoriales, su ley.