Cómo utilizar el humidificador con los niños

Tipos de humidificadores infantiles y consejos sobre su uso

Malena HawkinsPediatra

En la lista de los aparatos útiles en las casas donde tenemos bebés ocupa un lugar importante el humidificador. Los pediatras lo recomendamos habitualmente, sobre todo en épocas invernales, con el aumento de infecciones respiratorias y con el uso de  calefacción en las casas.

Pero también en verano, con las altas temperaturas, disminuye la humedad del ambiente y se pueden resecar la piel y las vías respiratorias altas. En la nariz aumentará la sensación de sequedad, rinitis, congestión; en la faringe notaremos molestias al tragar incluso saliva; en los ojos notaremos sensación de falta de lágrima, de tener 'arenilla en los ojos', incluso enrojecimiento ocular. 

Tipos de humidificadores infantiles

Niña con humidificador

Los humidificadores pueden ser de vapor caliente o de vapor frío:

Los humidificadores de vapor caliente evaporan el agua utilizando calor. Se puede utilizar agua del grifo y son más económicos, pero pueden suponer un peligro por la elevada temperatura que alcanza el agua en el aparato (con el riesgo consecuente de quemaduras) y aumenta también la temperatura de la habitación, por lo en verano no se pueden utilizar. 

Los humidificadores de vapor frío normalmente funcionan mediante ultrasonidos que evaporan el agua del recipiente. Sus ventajas son que no utilizan agua caliente, por lo que evitamos el riesgo de quemaduras, podemos usarlos en verano porque no aumentan la temperatura ambiente, y el vapor de agua que producen es más fino y más agradable, como una niebla uniforme. Algunos modelos recomiendan utilizar agua destilada, ya que al no hervirla antes podría contener microorganismos infecciosos. Son los más seguros puesto que no hierven el agua, consumen menos y son más silenciosos. Los pediatras en general recomendamos este tipo de humidificadores. 

Consejos para utilizar de forma correcta el humidificador infantil

Debemos mantener el aparato limpio y cambiar el agua cada día. El porcentaje de humedad adecuado para el aire es entre un 40% y un 60%. El humidificador es un recipiente que contiene agua y mediante distintos sistemas la transforma en vapor, y así aumenta la humedad del aire. Si no sabemos el porcentaje de agua de nuestra casa podemos medirla mediante un higrómetro (no es muy caro ni difícil de conseguir). 

La humedad en las vías respiratorias altas consigue un alto grado de confort para el niño, y es una medida habitual en los casos de infecciones respiratorias de vías altas y de laringitis agudas. En algunos niños el uso de humidificadores puede empeorar los broncoespasmos o asma, por lo que es conveniente consultar siempre con tu pediatra.