¿Los niños pueden heredar las caries?

Mitos sobre los problemas dentales de los niños

Irene IglesiasOdontóloga

La caries es la destrucción del tejido dentario por una causa infecciosa. Es decir, la producen bacterias, que metabolizan el azúcar de los alimentos y lo transforman en ácidos.

Esos ácidos inicialmente desmineralizan el esmalte haciendo una mancha blanca, que posteriormente se vuelve amarillenta y va penetrando al interior del diente. Finalmente, la caries puede acabar destrozando por completo una pieza, que se irá rompiendo a trocitos quedándose, por lo general, las raíces o parte de ellas dentro del hueso. Pero, la gran pregunta es: ¿la caries se puede heredar?

Qué provoca la caries en los dientes de los niños

Madre se cepilla dientes con bebé

Para que haya caries es imprescindible que confluyan los siguientes factores:

- Bacterias.

- Azúcares.

- Tiempo de acción de los azúcares (frecuencia con la que se toman, adhesividad del alimento).

- Condiciones biológicas que aumentan la susceptibilidad a la caries, por ejemplo el uso de medicación para el asma.

- Tiempo de acción de los azúcares.

En definitiva, las caries aparecen cuando existe un desequilibrio entre desmineralización y remineralización, entre los factores de riesgo y los de protección (la saliva protege, el cepillado protege, el flúor protege).

¿Puede heredar un niño las caries de sus padres?

El niño no hereda las caries. Para que haya caries tiene que haber dientes, pues los estreptococos no penetran por dentro de la mucosa hasta alcanzar el diente antes de que éste erupcione. Los dientes pueden tener defectos congénitos que les predispongan a tener caries, pero eso sólo no produce caries.

Lo que sí se 'hereda' son las costumbres y hábitos de vida familiares. Si en casa hay productos para picotear entre horas, si los padres consumen fruta de forma ocasional, si las verduras apenas entran en casa, si disfrazamos los sabores con kétchup, en esa familia habrá más incidencia de caries que en otra con hábitos más sanos. Los yogures de sabores, los zumos, los cereales de caja, el pan de molde, las patatas fritas no deben formar parte de la idea diaria y, en todo caso, nunca para niños menores de 2 años.

Las bacterias de las cáries se pueden contagiar a los hijos

Y claro que si los padres tienen muchas caries los hijos tendrán también una boca problemática. Tener caries activas significa tener muy elevados los niveles de bacterias productoras de caries. Esas bacterias se transmiten por contacto directo soplando la comida del niño, limpiando el chupete con saliva contaminada de este tipo concreto de gérmenes, dando besos en la boca al bebé, etc. Las recomendaciones para unos padres que no quieren que su hijo tenga caries es, en primer lugar, que se arreglen ellos la boca. Si llegan pocas bacterias a la boca del niño, podrán metabolizar poco azúcar. Si hay pocas bacterias y poco azúcar, mejor. Y si protegemos con cepillado y pasta fluorada, mejor aún.

Decir que las caries 'son hereditarias' implica que el padre piense que 'no puede hacer nada' porque no puede interferir en la carga genética de su hijo. Nada más lejos de la realidad. Reducir al mínimo los azúcares, o instaurar hábitos higiénicos constantes supone un esfuerzo importante para la familia pero este esfuerzo redunda en un beneficio para toda la vida del niño.