Por qué hay niños con una segunda fila de dientes

Problemas en la boca y en los dientes de los niños

Irene IglesiasOdontóloga

Con cierta frecuencia acuden los padres a la consulta para resolver la situación de su hijo: tiene dientes en doble fila. Están erupcionando los incisivos inferiores permanentes sin que se hayan caído todavía los de leche. O simplemente están saliendo 'por detrás'.

El que salgan los definitivos por detrás, de hecho, es lo normal. Pero también lo normal es que se empiecen a mover primero los de leche, se caigan, y vayan saliendo los otros. Sin embargo en ocasiones sucede que los de detrás ya están despuntando y los de delante no se mueven absolutamente nada. ¿Es esto motivo de preocupación? Pues en principio no.

Que ocurre si a mi hijo le sale una doble fila de dientes

Niña con doble fila de dientes

Lo normal es que con el empuje de la lengua los incisivos definitivos vayan yendo al lugar que les corresponde y poco a poco reabsorban las raíces de los de leche, que se irán moviendo cada vez más y terminen por caerse. Eso puede suceder en el transcurso de varias semanas y parecer un proceso lento. Pero siempre que vaya aumentando la movilidad de los de leche, significa que el camino se está recorriendo de forma adecuada.  

A veces los dientes definitivos erupcionan de forma totalmente paralela a los de leche, un poco por detrás. Si están paralelos, unos detrás de otros, significará que no se están reabsorbiendo, como sería lo normal, las raíces de los de leche, y por tanto estos no se moverán en absoluto. En esos casos, y si esto permanece así durante un tiempo, habrá que consultar con el odontólogo, que hará una radiografía para confirmar la situación. En casos así es posible que haya que extraer los de leche, que tendrán su raíz prácticamente intacta.

Cuando la causa de la doble fila de dientes es la falta de espacio

Hay casos en los que los dientes definitivos no tienen apenas sitio para salir. Se ven los dientes de leche muy juntos, sin los típicos espacios entre diente y diente (diastemas) y con la arcada dental muy estrecha. Esto es típico en niños que se chupan el dedo o que respiran por la boca (o las dos cosas a la vez). En estos casos ya se aprecia que hay una falta de espacio, que los dientes definitivos, empezando por los incisivos, no tienen por dónde erupcionar. Es el inicio del apiñamiento dental. Los dientes definitivos se colocarán de lado porque ocupan menos sitio. Esto hace que sean más propensos a la caries y a la gingivitis porque es muy difícil limpiar correctamente los dientes, sobre todo en las caras interdentales. En estos casos ya estamos teniendo señales tempranas de que algo sucede en esa boca y será necesario actuar cuanto antes para favorecer el crecimiento correcto del hueso y que los dientes se coloquen en su sitio correcto.

Todas estas cosas son muy fácilmente controlables en las revisiones rutinarias que hay que hacerles a los niños cada 6 meses. Es un tiempo más que prudencial para comprobar si hay alteraciones, si es necesario actuar o revisar con más frecuencia.