Diferencias entre las infecciones de garganta de los niños

Faringitis, virus, bacterias, anginas, estreptococos

Existe una tendencia a generalizar cuando de un dolor de garganta se trata, sin hacer distinción entre si es una faringitis, una amigdalitis, o una simple irritación de garganta, causada por un resfriado.

Cada uno de estos tipos de dolor de garganta tiene una causa, unos síntomas y un tratamiento específico. Por tanto, vamos a conocer que tipos de infecciones de garganta existen para poder diferenciarlas.

Diferencias entre los dolores de garganta más comunes en niños

Diferentes dolores de garganta en los niños

El propio nombre de cada una de las enfermedades de garganta dice mucho acerca del tipo de dolor que garganta que pueden tener los niños. Faringitis es una infección de la faringe, amigdalitis es una inflamación en las amígdalas. Pero muchos de los dolores de garganta son producidos por diferentes virus, que si bien inflaman la zona de la garganta, incluso alrededor de las amígdalas, estas no se ven afectadas.

La causa más frecuente del dolor de garganta son los virus, que no necesitan una medicación específica. Dentro de los virus, uno de los más comunes es el Coxsackie, que produce ampollas en pies, manos y boca. y a parte de fiebre, provoca molestias al tragar y malestar general.

La faringitis, sin embargo, no está causada por ningún virus, sino por la bacteria Streptococcus Pyogenes. Esta bacteria provoca una infección en la faringe produciendo síntomas como la falta de apetito, secreción nasal, fiebre e inflamación de los ganglios del cuello. En este caso si se necesitaría una medicación antibiótica.

Tratamiento de las enfermedades de garganta en niños

Ante un leve dolor de garganta no es imprescindible acudir al médico, pero si el dolor se incrementa, persiste o aparece algún otro síntoma de los anteriormente mencionados se deberá de acudir al pediatra para que este evalué el tipo de dolor al que se enfrenta el niño.

Si la prueba muestra que su hijo sí tiene faringitis, el pediatra recetará un antibiótico, ya que sí no se trata con antibióticos, o si no completa el tratamiento, la infección puede empeorar y extenderse a otras partes del cuerpo.

Diego Fernández. Redactor de Guiainfantil.com