Cómo afecta la encefalitis a los niños

Causas, síntomas y tratamiento de la encefalitis en la infancia

Roi Piñeiro PérezPediatra

En Medicina, se habla de encefalitis cuando existe inflamación en el sistema nervioso central, es decir, y simplificando un poco los términos, en el cerebro. No es exactamente así, pues el sistema nervioso central incluye otros órganos, pero esto es poco relevante fuera del mundo médico. En función de que afecte también a las meninges o a la médula espinal, también se puede llamar meningoencefalitis o encefalomielitis.

Cómo detectar una encefalitis en los niños

Encefalitis en niños

El caso es que la encefalitis es un cuadro grave, por suerte poco frecuente, y puede tener varias causas, siendo el origen infeccioso lo más habitual.

Los síntomas neurológicos son los que predominan el cuadro clínico, y los que deben hacer al pediatra sospechar el diagnóstico. Todos ellos se derivan de una alteración de las funciones cerebrales, de tal manera que pueden aparecer:

- El síntoma principal y común en casi todas las encefalitis es la alteración en el nivel de consciencia del niño, que se encontrará somnoliento y con escasa respuesta a diversos estímulos.

- Alteraciones del comportamiento.

- Alteraciones en la marcha o en el movimiento de las extremidades.

- Alteración de la sensibilidad o sensación de hormigueo.

- Convulsiones...

La instauración de los síntomas puede ser aguda, en un plazo muy breve de tiempo, incluso cuestión de horas, o subaguda, de forma más insidiosa, a lo largo de días, semanas o meses. La asociación con fiebre debe hacer sospechar al médico un origen infeccioso.

Causas de encefalitis en niños

Los virus son la causa más frecuente de la encefalitis, sobre todo los enterovirus, que últimamente se han puesto de moda por una agregación de casos en niños, que comenzó en febrero de 2016 en Cataluña (España). Se trata de casos de rombencefalitis, que han sido bien estudiados e identificados, y han afectado sobre todo al patrón de marcha. Por suerte, la mayoría de los casos han sido leves y no existe ningún motivo de alarma en la actualidad. Otros virus, como el herpes, son causa frecuente de encefalitis, y también otros microorganismos, como por ejemplo la tuberculosis.

Entre las causas no infecciosas, más raras aún, destacan enfermedades metabólicas, reumatológicas y autoinmunes, y los tumores, que por desgracia también existen en niños.

Lo más importante en las encefalitis, es que la sospecha diagnóstica sea precoz, y buscar la causa de la inflamación cerebral desde el primer momento. Es prioritario porque, en función del origen de la encefalitis, el tratamiento será diferente: antivíricos, antibióticos, corticoides, etc… Hay muchas opciones, aunque también existen casos en los que no hay opciones, y solo podemos esperar a una resolución espontánea. Y otras veces, a pesar de ser triste y frustrante, los niños fallecen por encefalitis.

Cómo prevenir la encefalitis en la infancia

Aunque son muchas las causas, en algunos casos disponemos de vacunas preventivas. Tal es el caso de la encefalitis por sarampión o rubéola, que se puede prevenir con la vacuna triple vírica. También de la encefalitis centroeuropea o transmitida por garrapatas, cuya vacuna se recomienda a personas residentes en áreas endémicas (donde la enfermedad es habitual) y viajeros a zonas forestales o rurales del centro y noreste de Europa. Y también de la encefalitis japonesa, transmitida por picadura de mosquitos del género Culex, cuya vacunación se recomienda para viajeros que vayan a permanecer más de un mes en zonas endémicas (Sudeste de Asia y Pacífico Occidental) durante los meses de transmisión (monzones), o en estancias menores en áreas rurales o zonas con un brote activo y confirmado de encefalitis japonesa. Además, muchas otras vacunas previenen casos de meningitis y meningoencefalitis por neumococo, meningococo o Haemophilus. Un motivo más, si es que faltan, para vacunar, de todo, a nuestros hijos.