Cuándo vacunar a los niños contra la gripe

La eficacia de la vacuna de la gripe en los niños

Roi Piñeiro PérezPediatra

El virus de la gripe tiene la capacidad de cambiar (mutar) de año en año, es decir, que cada año es distinto. De esta forma, consigue que nuestras defensas no puedan reconocerlo y por eso puede volver a provocarnos la misma enfermedad una y otra vez. No genera inmunidad tras la infección, como sí ocurre en el caso del sarampión o la rubéola, por ejemplo.

Por esta razón, cada año hay que fabricar una vacuna diferente, adaptada a los virus que se cree que estarán presentes durante la temporada de gripe.

La eficacia de la vacuna de la gripe en los niños

Vacuna a bebé

Aunque es muy variable, la eficacia de la vacuna de la gripe en niños es limitada. En menores de 2 años la eficacia es baja, y entre los niños de 2 y 9 años se estima en un 50-65%. La actividad de la vacuna es variable porque depende también del grado de similitud entre las cepas de los virus incluidos en las vacunas, y de los virus que finalmente estén en circulación durante la temporada gripal.

La vacunación frente a la gripe es anual y debe ser administrada durante el otoño de cada año (de octubre a diciembre).

Qué niños deben vacunarse contra la gripe

En niños, en la actualidad, la vacuna de la gripe se recomienda a partir de los 6 meses de vida y solo en aquellos con enfermedades de base que les hagan más propensos a las complicaciones:

1. Enfermedad respiratoria crónica (como la fibrosis quística, displasia broncopulmonar, bronquiectasias, asma, etc.). 

2. Enfermedad cardiovascular grave (congénita o adquirida). 

3. Enfermedad metabólica crónica (por ejemplo, diabetes mellitus, errores congénitos del metabolismo, etc.). 

4. Enfermedad renal crónica (como insuficiencia renal, síndrome nefrótico, etc.) o hepática. 

5. Enfermedad inflamatoria intestinal crónica. 

6. Inmunodeficiencia congénita o adquirida (incluye la administración de corticoides orales a dosis altas y mantenidas). 

7. Niños sin bazo o en aquellos a los que no les funcione (asplenia funcional o anatómica). 

8. Enfermedad oncológica (cáncer). 

9. Enfermedad hematológica moderada o grave (anemias graves). 

10. Enfermedad neuromuscular crónica y encefalopatía moderada o grave. 

11. Malnutrición moderada o grave. 

12. Obesidad mórbida

13. Prematuridad. 

14. Síndrome de Down u otros trastornos genéticos con factores de riesgo. 

15. Tratamiento continuado con ácido acetilsalicílico. 

16. Embarazo en adolescentes.

También deben vacunarse niños sanos a partir de los 6 meses, adolescentes y adultos sanos que convivan con pacientes de riesgo (con las enfermedades descritas anteriormente). Otras indicaciones, como sería el empleo sistemático en los pequeños que acuden a guarderías, se debaten en la actualidad. 

En general, los niños sanos no precisan la vacunación. Sin embargo, el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP) considera que los niños mayores de 6 meses, sanos y no incluidos en los grupos de riesgo anteriormente mencionados, pueden vacunarse frente a la gripe estacional si sus padres lo solicitan y su pediatra lo considera conveniente. Esta actitud preventiva proporciona al niño o adolescente vacunado una protección individual directa, además de favorecer una protección familiar y comunitaria indirectas.